La árbitra Katia Itzel García fue centro de polémica el domingo luego de que expulsó al técnico de Mazatlán FC, Sergio Bueno, quien al medio tiempo del partido ante los Pumas le reclamó por finalizar el juego cuando su equipo tenía una posibilidad manifiesta de gol.

La acción se presentó cuando el delantero Luiz Teodora se enfilaba solo al arco rival tras un mal control del defensa universitario Pablo Bennevendo. Con el marcador 2-1 a favor de los locales, la silbante decidió decretar la finalización del primer capítulo del encuentro.

Además de los reclamos de los jugadores mazatlecos, el técnico Sergio Bueno ingresó al campo con su auxiliar René Isidoro García para cuestionar la decisión de Katia Itzel, quien expulsó al entrenador.

“Yo quise dialogar con el señor, pero sus actitudes, sus gestos corporales no lo dejaron tener un diálogo real, sino rebasó esa línea de respeto y se aplica lo que el reglamente dice, una tarjeta roja”, explicó la colegiada en una entrevista con el portal Aristegui Noticias.

El domingo, en redes sociales, la fotógrafa Eloisa Sánchez de Alba, que estuvo en el Estadio Olímpico, aseguró que tras ser expulsado, Bueno pasó cerca de los reporteros gráficos y dijo: “Ahora resulta que una mujer quiere venir a demostrar que tiene huevos”, en clara alusión a Katia Itzel.

“Lo que sucedió después es responsabilidad del señor, lo que haya hecho, no fui testigo directo, pero creo fielmente en una persona que lo dijo porque es una persona con mucha ética para poder expresarlo”, indicó.

“No se puede permitir que eso siga pasando, soy una persona que cree mucho en el sentido de la justicia… Es algo que se tiene que nombrar y lo tenemos que hacer de forma diferente.

“Estamos hablando de una acción que se generaliza no sólo con él (Sergio Bueno), con medios, con analistas, con pseudocomentaristas, en redes sociales, entonces es momento de hacer algo porque esto más allá de tirarme y de decir ‘saben qué, me retiro’, me da fuerza para seguir que lo que estoy haciendo es lo correcto”, dijo Katia Itzel.

La silbante, recién nominada para estar en el Mundial 2026 como árbitra central, reconoció que la acción de la polémica pudo ser un “error de apreciación”, aunque justificó que silbó la finalización del primer tiempo cuando los Pumas retrasaron el balón.