NUEVA YORK (HealthDay News).— Durante años, a las personas con fibromialgia, un trastorno común de dolor, les dijeron que sus síntomas eran imaginarios, pero ahora la enfermedad se toma mucho más en serio, por buenas razones.
Es más probable que las personas con fibromialgia mueran de forma prematura debido a accidentes, infecciones y suicidio, sugiere una nueva investigación.
“Con frecuencia se dice que la fibromialgia es una ‘afección imaginaria’ y hay debates actuales sobre la legitimidad y la utilidad clínica de este diagnóstico”, señalan investigadores dirigidos por Yulia Treister-Goltzman, de la Universidad Ben-Gurion del Negev, en Beer-Sheva, Israel.
“Nuestra revisión ofrece más pruebas de que hay que tomarse en serio a los pacientes con fibromialgia, con particular atención a las ideas suicidas, la prevención de los accidentes, y la prevención y el tratamiento de las infecciones”, dicen.
La forma exacta en que la fibromialgia contribuiría a la muerte temprana no se comprende del todo, pero la afección con frecuencia va de la mano de otras enfermedades que pueden aumentar el riesgo de morir.
En el nuevo reporte, los investigadores revisaron seis estudios en los que participaron poco menos de 189,000 adultos, todos los cuales presentaban fibromialgia más otras afecciones. Las personas con fibromialgia tenían un 27 por ciento más de probabilidades de morir pronto de todas las causas si eran diagnosticadas según los criterios más recientes.
La forma en que los médicos diagnostican la fibromialgia ha cambiado dramáticamente con el tiempo. En 1990 solo tomaba en cuenta el dolor generalizado y los puntos sensibles. Hoy en día incluyen el cansancio, la confusión mental, los dolores de cabeza, los calambres estomacales, y la depresión.
Cuando se utilizaron los criterios más recientes, las personas con fibromialgia tenían un 44 por ciento más de probabilidades de morir de infecciones, incluyendo neumonía y sepsis, y tres veces más de morir por suicidio que las personas que no tenían la afección. También reportaban un cinco por ciento más de probabilidades de morir en un accidente.
Crecientes evidencias sugieren que la fibromialgia podría debilitar el sistema inmunitario y causar inflamación, lo que explicaría el aumento en el riesgo de morir de infecciones. La depresión elevaría la amenaza de suicidio.
“El hallazgo del aumento (en el riesgo de morir) asociado con los accidentes puede originarse en el cansancio, el sueño poco reparador, y la concentración de dificultades que acompañan a la fibromialgia, y que son un componente de sus criterios diagnósticos desde 2010”, afirman los expertos.
Las personas con fibromialgia tenían un 12 por ciento menos de probabilidades de fallecer de cáncer en comparación con las personas de la misma edad sin la afección, posiblemente debido a que se involucran más en el sistema de la atención de la salud y reciben servicios preventivos.
El estudio se publica en la edición en línea de la revista “RMD Open”.
Expertos que no participaron en la investigación se alegran de que la fibromialgia se esté tomando en serio. “Es una afección grave que necesita una evaluación integral, y este artículo lo enfatiza”, señala David Pisetsky, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte.
“El dolor crónico es difícil de tratar y algunas de las consecuencias de una enfermedad grave que no se trata son la depresión y la desesperación, sobre todo si también hay otras afecciones implicadas”, advierte.
“Para saber de verdad qué sucede con una persona con fibromialgia se debe ver si alguna otra cosa contribuye a esta enfermedad, y con frecuencia lo que puede fomentar el riesgo de muerte temprana son las afecciones adicionales”, explica.
Identificar y tratar cualquiera de estas afecciones adicionales ayudaría a reducir los riesgos de morir temprano. Entre ellas se incluyen trastornos reumáticos, intestinales y de la salud mental.
Hay medicamentos aprobados para tratar los síntomas, como antidepresivos y fármacos que bloquean el dolor nervioso, recuerda Pisetsky. El ejercicio y otros cambios en el estilo de vida también son partes importantes de la terapia.
