Los amigos de la escuela pueden tener un impacto en nuestra salud
Los amigos de la escuela pueden tener un impacto en nuestra salud
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NUEVA YORK (HealthDay News).— ¿Recuerdas a tus mejores amigos de la preparatoria? Claro, te dejaron una impresión duradera, pero la ciencia sugiere que también influyeron en la trayectoria de tu salud.

No es tan descabellado: tus amigos llevan genes que pueden o no predisponerlos a problemas de salud mental que van desde la adicción hasta la ansiedad y la depresión. Eso puede influir en la salud mental de su círculo de amigos, según investigadores de la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey.

“Las predisposiciones genéticas de los compañeros para los trastornos psiquiátricos y de uso de sustancias se asocian con el propio riesgo de un individuo de desarrollar los mismos trastornos en la adultez temprana”, señaló la autora principal del estudio, Jessica Salvatore. “Lo que nuestros datos ejemplifican es el largo alcance de los efectos genéticos sociales”.

Salvatore es profesora asociada de Psiquiatría en la universidad. Éste es un campo de investigación relativamente nuevo llamado sociogenómica: cómo la composición genética de una persona (“genotipo”) puede influir en una red más amplia de individuos.

¿Qué tan poderoso es el efecto sociogenómico? Para averiguarlo, el grupo de Salvatore observó datos de 1.5 millones de individuos nacidos en Suecia entre 1980 y 1998. Luego identificaron exactamente adónde fue cada uno a la escuela en sus años de adolescencia. A esto le siguió una inmersión profunda en los registros médicos, farmacéuticos y legales que documentaban cualquier historial de uso de sustancias y trastornos de salud mental de las mismas personas en la edad adulta.

Posteriormente se utilizaron sofisticados modelos informáticos para evaluar si las predisposiciones genéticas del grupo de compañeros de una persona estaban asociadas con aspectos de la salud mental de ésta.

El resultado: se observaron vínculos claros entre las predisposiciones genéticas de un amigo cercano y las probabilidades de que un individuo desarrollara un trastorno psiquiátrico o por uso de sustancias, reportó el equipo. Los efectos fueron más fuertes entre las personas que fueron a la escuela juntas en comparación con simplemente crecer en el mismo lugar.

Los investigadores incluso pudieron determinar qué años fueron los más cruciales para el efecto: el período entre los 16 y 19 años para los adolescentes que iban a la misma preparatoria.

Para los compañeros escolares, el efecto genético fue especialmente fuerte en caso de trastornos por uso de drogas y alcohol.

Los hallazgos se publicaron en la revista “American Journal of Psychiatry”.

Según Salvatore, abordar problemas como el abuso de drogas, la ansiedad y la depresión en los jóvenes puede significar ampliar el enfoque más allá de un individuo.

“Si queremos pensar en la mejor manera de abordar estos trastornos socialmente costosos, debemos pensar más en las intervenciones sociales y basadas en la red. No basta con pensar en el riesgo individual”, dijo.

Enfatizó que los efectos pueden durar mucho tiempo después de la graduación. “Las influencias genéticas de los pares tienen un alcance muy largo”.