La escoliosis es un padecimiento bastante común que puede presentarse en diferentes etapas de la vida, desde la niñez hasta la adultez; pero la escoliosis congénita solo se presenta en un 2% de los casos y es una de las que tiene peores pronósticos.
Así lo afirma el doctor Alberto Méndez Ancona, cirujano de columna vertebral, ortopedia y traumatología, y quien será el médico que practique la cirugía de corrección de la escoliosis genética a Arely Noh Flores, de 12 años, cuyo caso dimos a conocer el martes 13.
La niña ya está en proceso de preparación para la operación, para lo cual se están realizando estudios.
Al hablar del padecimiento de la menor, el doctor Méndez Ancona explica que la escoliosis es una deformidad tridimensional y va más allá de la aparición de una curvatura en la espalda.
Detalla que cuando se tiene una columna fisiológicamente normal hay una curvatura natural a nivel lumbar, torácico y cervical. En presencia de escoliosis, la columna se ve como una línea recta, pierde la curvatura natural —que se conoce como lordosis—, esto hace que se tenga espalda plana y rotación de las vértebras.
Es decir, que por la enfermedad se va perdiendo la alineación natural.
El especialista resalta que para que se considere que hay escoliosis se debe tener una curvatura mayor de 10 grados y debe existir la rotación vertebral.
Indica lo anterior porque hay personas que pueden tener una pierna más corta que otra y, por esta razón, su columna tienda a inclinarse de lado y aparezca una curva del lado contrario para compensar, pero si esta curva es menor a 10 grados no puede considerarse escoliosis.
Apunta que la escoliosis puede aparecer en cualquier momento de la vida y tiene varias clasificaciones: la infantil, que se presenta desde los cero hasta los 10 años; adolescente o juvenil, de los 11 a 15 años, y de adultos, arriba de 60 años.
Escoliosis infantil
En el caso de la escoliosis infantil, el doctor Méndez Ancona precisa que se puede padecer la de tipo congénito, es decir, que se tiene desde el nacimiento, y representa el 2% de los casos. Es una de las que tiene peor pronóstico.
Esto es así porque hay una malformación en una de las vértebras, a lo que se conoce como hemivértebra, que no se forma por completo. La vértebras suelen tener una forma rectangular y las hemivértebras aparentan ser un triángulo.
La citada malformación ocasiona un aumento en la curvatura de la columna, que puede no ser perceptible en los primeros años de vida; sin embargo, cuando el niño o la niña comienzan a dar “el estirón” la columna también crece y eso hace más evidente la curvatura anormal.
El especialista añade que la escoliosis en la infancia puede tener origen neuromuscular, que afecta a las personas con parálisis cerebral, ya que suelen presentar espasticidad (rigidez o músculos duros), lo que hace que la columna no crezca correctamente.
En la adolescencia y la juventud se da la escoliosis de causa idiopática (no hay una causa 100% exacta) en el 80% de los casos. Se cree que en las mujeres puede tener origen hormonal, ya que coincide con los cambios hormonales que se dan al presentar la primera menstruación.
Es un padecimiento más común en las mujeres que en los hombres, en un rango de 10 a 1 en esta edad.
La escoliosis de los adultos suele presentarse por desgaste a causa de la edad.
El doctor Méndez Ancona manifiesta que una persona con antecedentes de escoliosis en familiares directos, como padres, abuelos y hermanos, tiene hasta 20% de probabilidades de heredar el problema a sus hijos.
Respecto a los síntomas, el especialista indica que el dolor es la principal llamada de atención. En los niños esto se manifiesta cuando no quieren salir al recreo ni ir a clases de deportes.
Otro síntoma es la formación de una giba o joroba, que ocasiona incomodidad al sentarse en una silla con respaldo, e insuficiencia respiratoria, pues falta el aire incluso para acciones sencillas como caminar.
Puede ocasionar palpitaciones por insuficiencia cardíaca cuando la curva está al lado del corazón.
Ésa es la situación de Arely Noh. Tiene deformación en la vértebra T6, una de las torácicas, lo que afectaría de igual manera a los pulmones. El doctor Méndez subraya que cuando la curva es pronunciada aprieta el corazón y no permite que los pulmones se expandan.
Hay algunas señales que pueden alertar de deformación en la columna: alteraciones neurológicas que causen espasticidad o flacidez; caminar de puntas por rigidez en los músculos de las piernas; cambios en la sensibilidad, como entumecimientos, hormigueos y calambres en piernas o brazos; enuresis (falta de control de la orina), y encopresis (falta de control para defecar).
En un 26% de los casos puede haber defectos congénitos del corazón y un 20% defectos en los riñones.
Es muy evidente cuando el problema ya avanzó la asimetría de hombros, la joroba y, en el caso de las mujeres, de mamas.
En los primeros años de vida hay características que pueden alertar de un problema en la columna, no necesariamente escoliosis: manchas “café con leche” en la espalda, lo cual se conoce como neurofibromatosis; estigmas cutáneos como parches de pelo, hemangiomas, pilonidal, seno pilonidal, entre otros.
El médico comparte que hay ocasiones en la que se pueda usar órtesis para tratar la escoliosis, pero en el caso de la escoliosis congénita hemivertebral no es posible, ya que hay que corregir la malformación de la vértebra para que el problema no siga.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
De un vistazo
Señales de alerta
Hay algunas señales que pueden alertar de deformación en la columna: alteraciones neurológicas que causen espasticidad o flacidez; caminar de puntas por rigidez en los músculos de las piernas; cambios en la sensibilidad, como entumecimientos, hormigueos y calambres en piernas o brazos; enuresis (falta de control de la orina), y encopresis (falta de control para defecar).
Afectaciones
En un 26% de los casos puede haber defectos congénitos del corazón y en un 20%, defectos en los riñones.
