El tratamiento de la obesidad va más allá del “come menos y muévete más”, pues es una enfermedad crónica multifactorial y por lo mismo debe ser abordada de manera multidisciplinaria. Así se pone de manifiesto en las nuevas guías de cómo tratar la obesidad en adultos, una herramienta creada con las recientes evidencias obtenidas sobre este padecimiento.
Las nuevas guías para el abordaje de la obesidad fueron emitidas por la Sociedad Mexicana de Nutrición y Endocrinología en octubre de 2024. La doctora Leonor Mireles Zavala, endocrinóloga e integrante de la citada Sociedad, dijo que la intención es contribuir a hacer un cambio en el curso de la obesidad, una enfermedad crónica que lleva a complicaciones.
Destacó que las guías al respecto se basan en las más recientes evidencias mundiales y cómo se puede aplicar en los pacientes. “La evidencia se arrojó mediante una metodología rigurosa para que el resultado fuera muy confiable”, subrayó.
Uno de los mensajes principales es que la persona que vive con obesidad debe recibir una atención multidisciplinaria para que el tratamiento sea exitoso, no solo a corto, sino también a mediano y largo plazos.
Con varios expertos
Así, la persona con obesidad debe ser atendida por un médico que lleve el control metabólico y el nutriólogo, el psicólogo, el psiquiatra si fuera necesario y médicos del deporte. La atención además debe individualizarse.
La doctora Mireles Zavala señaló que la causa de la obesidad es multifactorial y se debe lograr que todas las áreas involucradas se vayan evaluando e individualizando para ofrecer un mejor tratamiento a la persona.
No se trata solo de tomar medidas, decir que “no le echa ganas o no está funcionando”, pues hay factores genéticos involucrados, es una enfermedad compleja y por ello se requiere una atención multidisciplinaria.
Indicó que, por ejemplo, la atención psicológica es importante y se aborda en las nuevas guías, lo mismo que la farmacológica.
En el estudio para crear las citadas guías se hicieron 20 preguntas pico que generaron información nueva sobre mujeres embarazadas y personas con riesgo cardiovascular, por ejemplo.
Las respuestas se sometieron a un análisis científico de la literatura médica y se evaluaron por grados, por ello la evidencia arrojada es tan sólida, afirmó la doctora Mireles Zavala.
Aseguró que es la primera vez que hacen guías de este tipo en el país.
Para la investigación mundial se trabajó con grupos hegemónicos y la evidencia recabada se adaptó a población mexicana.
La doctora Mireles Zavala enfatizó que el manejo de la obesidad se veía como algo aislado, pero tiene muchas aristas que hay que tomar en cuenta para que realmente se logre el control, no solo bajar peso, sino mantenerlo a través del tiempo.
El factor genético es uno de los más importantes y de los que más influyen. “Mucho se decía a los pacientes que no le echan ganas, se regañaba a la persona por su conducta, pero en realidad va más allá de eso, por eso el equipo multidisciplinario es importante, ya que la persona debe aprender a comer en su contexto clínico, conocer lo que está pasando en su cuerpo, saber manejar su relación con los alimentos, y todo esto puede marcar la diferencia en el resultado a corto, mediano y largo plazos”.
Detalló que al ser la obesidad una enfermedad crónica, tal como sucede con la diabetes y la hipertensión, cuando se dejan las medidas farmacológicas o hay cambios en el estilo vida hay un descontrol. Asimismo, recordó que hay factores ambientales y culturales que lo hace un problema importante de salud en el país. En México la prevalencia de obesidad en el adulto es del 36% , lo que coloca al país en uno de los primeros lugares en obesidad a nivel mundial, y si se le suma el sobrepeso alcanzan una prevalencia del 75%. Compartió que lograr un control a mediano y largo plazos es complicado ya que hay una recidiva respecto a la pérdida de peso, que se vuelve a ganar, ya que el cuerpo está diseñado para eso, pero que si se aborda de manera multidisciplinaria es más probable mantener la pérdida de peso. Lo que se busca es atacar de raíz el asunto, pues, si bien la genética no se puede modificar, sí se puede contribuir con otros factores, como propiciar ambientes o espacios para hacer ejercicio. En la elaboración de las nuevas guías participaron personas que viven con obesidad, y se generaron mensajes clave. Actualmente la Sociedad Mexicana de Nutrición y Endocrinología trabaja en poner en un lenguaje sencillo los mensajes que son parte de las guías sobre obesidad, para poder comunicarlos a la población, y así sumar esfuerzos para su combate.— IRIS MARGARITA CEBALLOS ALVARADO
De un vistazo
En primer lugar
En México la prevalencia de obesidad en el adulto es del 36%, lo que coloca al país en uno de los primeros lugares del problema en el mundo.
Desde la raíz
Lo que se busca es atacar de raíz y contribuir con ambientes o espacios para hacer ejercicio.
