MADRID (EFE).— Los eventos climáticos extremos derivados del calentamiento global se han consolidado como un problema de salud pública de primer orden, una advertencia sostenida durante décadas por la comunidad científica y confirmada por estudios recientes.
Un nuevo análisis sobre Perú revela cómo estos fenómenos no solamente afectan al medio ambiente, sino que también intensifican enfermedades infecciosas como el dengue.
El estudio, publicado en la revista “One Earth”, documenta que un ciclón ocurrido en 2023 en la región seca del noroeste de Perú, combinado con el fenómeno de El Niño costero, provocó un brote de dengue diez veces mayor de lo habitual.
De acuerdo con los investigadores, este evento extremo alteró drásticamente las condiciones climáticas observadas en la zona.
Datos del Ministerio de Salud de Perú y del Centro Latinoamericano de Cambio Climático y Salud indican que el 60 por ciento de los casos de dengue en las zonas afectadas estuvieron directamente relacionados con este fenómeno.
Además, se calcula que unas 22 mil personas se enfermaron adicionalmente debido a la intensidad del evento. “El vínculo es claro”, señalaron los especialistas, al explicar que la combinación de lluvias intensas y altas temperaturas generó condiciones ideales para la proliferación del mosquito.
La investigadora Erin Mordecai, profesora de biología en la Universidad de Stanford, explicó que “las fuertes lluvias inundan las zonas bajas, destruyen las infraestructuras de agua y saneamiento y crean charcos de agua ideales para la reproducción de mosquitos”.
Añadió que “el clima cálido acelera los procesos de reproducción de los mosquitos y la transmisión del dengue”, lo que incrementa la cifra de contagios.
A través de modelización climática, los científicos concluyeron que las precipitaciones extremas en esta región son ahora un 31% más probables que antes de la industrialización, mientras que el aumento de temperatura ha triplicado las condiciones propicias para las epidemias. “Esta es la primera vez que los científicos hemos podido identificar el papel del cambio climático y medir con precisión el impacto de una tormenta concreta sobre el dengue”.
Ante este panorama, los especialistas advirtieron que los hallazgos representan “tanto una advertencia como el germen de una posible solución”.
Recomendaron fortalecer el control de mosquitos, impulsar la vacunación en zonas de alto riesgo y mejorar la infraestructura urbana para resistir inundaciones. “Debemos pensar de forma estratégica y actuar con decisión para prevenir las epidemias transmitidas por mosquitos”, concluyeron.
Clima extremo
Los eventos climáticos extremos, como lluvias intensas y altas temperaturas, alteran los ecosistemas y generan condiciones favorables para la propagación de enfermedades infecciosas.
Dengue creciente
El dengue ha aumentado significativamente en las últimas décadas, impulsado por factores como el cambio climático y urbanización desordenada.
Soluciones urgentes
Especialistas recomendaron implementar estrategias integrales como el control de vectores.
