NUEVA YORK (HealthDay News).— Un diagnóstico temprano del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) puede marcar una diferencia decisiva en el futuro académico de los menores, de acuerdo con un estudio reciente publicado en “JAMA Psychiatry”.
La investigación señala que quienes son diagnosticados en los primeros años de primaria tienen mayores probabilidades de obtener mejores calificaciones, continuar sus estudios y evitar el abandono escolar.
El equipo liderado por Lotta Volotinen, investigadora doctoral de la Universidad de Helsinki, concluyó que “el diagnóstico de TDAH durante los primeros años de escuela se asoció con un mejor rendimiento escolar, más opciones de trayectoria académica y menor probabilidad de abandono escolar”.
Por esa razón, subrayaron que “debería considerarse el cribado del TDAH antes de los 12 años”.
El estudio analizó a más de 580 mil niños nacidos en Finlandia entre 1990 y 1999, de los cuales cerca de 16 mil fueron diagnosticados con TDAH. Los resultados mostraron que, aunque estos menores suelen enfrentarse a mayores dificultades educativas que quienes no tienen el trastorno, los diagnosticados a edades más tempranas lograron mejores resultados que a quienes se les detectó en la adolescencia.
Los investigadores advirtieron que “los peores resultados educativos se observaron entre quienes fueron diagnosticados con TDAH hacia el final de la educación obligatoria”, debido a que en esos casos ya cuentan con menos tiempo para recibir apoyo y mejorar su desempeño antes del momento de graduarse.
Esta diferencia resalta la importancia del momento en que se detecta el trastorno.
El diagnóstico precoz permite acceder a tratamientos, apoyo especializado y adaptaciones escolares, como tiempo adicional en exámenes. El doctor Victor Fornari explicó que “estas intervenciones son tan importantes porque a menudo el niño siente que no tiene la capacidad cuando en realidad puede tener un intelecto fino, pero su baja capacidad de atención limitará sus logros académicos”.
Sin embargo, identificar el TDAH no siempre es sencillo, especialmente en niños que no presentan hiperactividad. Fornari advirtió que “a menudo los padres prefieren una actitud de ‘esperar y ver’ antes de intervenir”, lo que puede retrasar la detección. En ese sentido, insistió en que “es extremadamente fundamental que se identifique a los jóvenes con TDAH desde temprano” para asegurar su permanencia y éxito en el sistema educativo.
Detección temprana
Identificar el TDAH en primaria permite intervenir a tiempo, ofrecer apoyos educativos adecuados y mejorar las habilidades académicas.
Retos en diagnóstico
El TDAH sin hiperactividad suele pasar inadvertido, especialmente en las niñas, lo que dificulta su identificación. Esto retrasa intervenciones clave y limita oportunidades de mejorar el rendimiento.
