El exceso de peso, el sedentarismo y el alto consumo de refrescos y alimentos ultraprocesados figuran entre los principales factores que explican el incremento de casos de hipertensión arterial en Yucatán, afirmó Ángel García Zapata, catedrático e investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán.
El especialista señaló que este problema de salud es consecuencia de diversos factores interrelacionados y no de una sola causa.
Entre ellos mencionó el estrés, el descanso insuficiente y la escasa cultura de prevención, ya que muchas personas acuden al médico únicamente cuando aparecen complicaciones.
Al responder a una consulta de Diario de Yucatán sobre el impacto de la alimentación tradicional, el sedentarismo y las altas temperaturas en el desarrollo de la hipertensión entre los yucatecos, García Zapata explicó que la gastronomía local no representa un problema por sí misma.
“Platillos como la cochinita, el lechón, el relleno negro, los panuchos y los salbutes pueden formar parte de nuestra cultura alimentaria; sin embargo, el exceso de sal, frituras, embutidos y refrescos favorece el aumento de peso y la elevación de la presión arterial”, indicó.
El investigador advirtió que la falta de actividad física incrementa la grasa abdominal y dificulta el control metabólico, lo que favorece el desarrollo de hipertensión.
“Actividades como caminar, bailar o andar en bicicleta pueden marcar una gran diferencia”, subrayó.
Asimismo, alertó que las altas temperaturas características de Yucatán pueden dificultar el control de la presión arterial, sobre todo cuando existe deshidratación o un consumo insuficiente de agua.
García Zapata consideró indispensable fomentar una alimentación equilibrada, incrementar el consumo de agua simple y disminuir la ingesta de bebidas azucaradas. Además, recomendó realizar revisiones periódicas de la presión arterial y acudir al médico antes de que se presenten complicaciones.
El especialista alertó que uno de los mayores riesgos de la hipertensión es que suele avanzar sin presentar síntomas. “El mayor riesgo es que la persona se sienta bien, pero su cuerpo ya esté acumulando daño. La hipertensión no controlada puede provocar infartos, embolias, insuficiencia renal y pérdida de la visión”, recordó.
Finalmente, hizo un llamado a la población, especialmente a quienes tienen sobrepeso, diabetes, antecedentes familiares de presión alta y hábitos poco saludables, a medirse la presión arterial de forma regular.
“La prevención es clave para evitar complicaciones graves”, concluyó.
