La mandarina es una fruta con muchos beneficios que se cosecha durante la temporada de otoño e invierno. En México, es tradición comerla durante octubre y noviembre debido a que es una fruta típica en Día de Muertos, pues acompaña los altares y ofrendas de las personas fallecidas.
Durante estos meses, esta fruta es más tierna y su sabor es dulce, cítrico y con un ligero toque ácido. Además, su consumo es ideal porque tiene nutrientes de alta calidad que ayudan a diversas partes del organismo. Si quieres conocer cómo su consumo hará que tu salud pueda verse beneficiada, aquí te lo explicamos.
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Beneficios de comer mandarina
La nutrióloga Tatiana Zanin explica en el portal de divulgación científica Tua Saúde que esta fruta tiene una serie de beneficios gracias a que contiene altos niveles de vitaminas, minerales y otros compuestos.
Al contener fibras como la pectina, la celulosa y la lignina, estas disminuyen la absorción de grasas, por lo que reduce el riesgo de desarrollar aterosclerosis, presión alta, infarto o un derrame cerebral.
Además, por tener un alto contenido de antioxidantes, la mandarina también protege al organismo para que la salud arterial esté estable y evitar hipertensión arterial.
Las fibras que contiene también reduce los niveles del colesterol total y de LDL (conocido como el “malo”) en la sangre, lo que previene enfermedades cardiovasculares.
Asimismo, esta fruta es rica en flavonoides, vitamina C, carotenos y ácido cítrico, antioxidantes que impiden la oxidación de las células de grasas, por lo que disminuye el exceso de colesterol.
Estos también previenen la formación de radicales libres y fortalecen el sistema inmunológico evitando así la aparición de enfermedades como gripe, resfriado y alergias.
Y al tener una alta cantidad de fibra, la mandarina también es un prebiótico ya que estimula la multiplicación de las bacterias buenas que están en el intestino, las cuales mantienen en buen estado la flora intestinal y minimiza el riesgo de infecciones.

Otras propiedades de la mandarina
La mandarina posee un bajo índice glucémico, por lo que regula los niveles de glucosa en la sangre, por lo que evita la resistencia a la insulina y las personas con diabetes tipo 2 la pueden consumir sin el riesgo de tener picos de glucosa.
Esta fruta al tener antioxidantes, como ácido cítrico y carotenos, combaten la a los radicales libres y los rayos ultravioletas del sol que afectan la piel, lo que previene enfermedades como el cáncer de piel y la dermatitis.
Asimismo, la Fundación Española de Nutrición (FEN) cataloga la mandarina como una excelente fuente de vitamina C, la cual ayuda en la formación de colágeno, el cual aporta hidratación y elasticidad a la piel, retrasando la aparición de arrugas, manchas y flacidez.
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Además, comer mandarina mejora la absorción de hierro, cuyo compuesto trata la anemia, ya que este es esencial para la formación de hemoglobina.
Esta es una de las frutas que puede aprovecharse al máximo, pues al hacer la cáscara en infusión, reduce los niveles de la hormona cortisol, que es la que provoca el estrés y la ansiedad.
¿Cuántas calorías tiene la mandarina y cuántas comer al día?
La nutrióloga Zanin señala que se pueden consumir entre 2 a 3 porciones de mandarina al día, lo que equivale entre 160 g a 240 g diarios; asimismo, puedes comerla sola o incorporarlas en recetas como ensaladas, jugos, salsas o postres.
Respecto al número de calorías que contiene una mandarina, no hay una cantidad exacta, pues depende del tamaño y peso de la fruta. Sin embargo, una pieza promedio (de aproximadamente 100 gramos) aporta alrededor de 40-50 calorías.
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¿Cómo elegir las mejores mandarinas?
Si después de leer los beneficios, quisieras integrar mandarinas a tus comidas, pero no sabes identificar cuándo esta fruta está muy madura o sigue verde, aquí te damos unos tips para que los consideres la próxima vez que las compres.
El blog Enséñame Ciencia explica que la cáscara debe estar suave, brillante y debe desprender un olor agradable, ya que es un indicador de que está en el punto de madurez idóneo.
En caso de que tenga manchas, cortes o magulladuras, lo mejor será no comprarla, pues esto es señal de que de que ya no durará mucho e incluso de que puede estar echada a perder.

Elige las mandarinas más grandes y pesadas, pues ambos aspectos indica que tienen mucho jugo y que saldrán dulces.
Si la fruta tiene una textura dura y rugosa es señal de que sigue verde y que posiblemente no tiene jugo; y si sientes que está demasiado blanda, indica que ya se está pudriendo.
Con estos consejos comprarás unas mandarinas que podrás comer y más allá de su sabor, le estarás proporcionando a tu cuerpo nutrientes que a su vez beneficiarán tu salud.
¿Quiénes no deben comer mandarina?
Pese a la variedad de beneficios de la mandarina para casi todos, existen personas que por diversos padecimientos o diagnósticos previos deben evitar el consumo de esta fruta.
Su acidez puede irritar el estómago en quienes padecen problemas digestivos como gastritis, úlceras o reflujo gastroesofágico, agravando los síntomas de estas condiciones.
Además, aunque es poco frecuente, hay personas que son alérgicas a los cítricos y pueden experimentar síntomas como picazón, hinchazón, dificultades respiratorias o incluso shock anafiláctico al consumir este tipo de fruta.
Por otra parte, los cítricos pueden interferir con la absorción de algunos medicamentos, por lo que se recomienda consultar a especialistas sobre el consumo de la mandarina.
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