Cuando se habla del tercer trimestre del 2025 se debe destacar la huella profunda que se dejó en el mercado de divisas.
Por lo expuesto en el reporte de los expertos de NAGA, el mercado de divisas llamado Forex estuvo marcado por movimientos que nadie esperaba. También, divergencias en lo político entre grandes potencias y por supuesto la gran incertidumbre global que no hacía más que crecer.

En este escenario, hubo pares de divisas que se lucieron con un rendimiento positivo, mientras que otros, bueno, decepcionaron un poco a los operadores con un comportamiento errático o por no llegar a cumplir lo que se esperaba de ellos.
Ganadores del trimestre: pares que sorprendieron al alza
Entre los pares que se destacaron positivamente, el USD/JPY fue uno de los más comentados.

A pesar de la debilidad general del dólar frente a otras monedas, el yen japonés mostró una caída sostenida, impulsada por la política monetaria ultra expansiva del Banco de Japón.
Esto permitió que el dólar ganara terreno, sorprendiendo a quienes esperaban una corrección.
Otro par que se comportó mejor de lo previsto fue el GBP/AUD. La libra esterlina logró mantenerse firme frente al dólar australiano, beneficiada por datos económicos británicos más sólidos de lo esperado y una postura más cauta del Banco de la Reserva de Australia.
Este movimiento fue aprovechado por operadores que buscaban pares con menor exposición a la volatilidad del dólar estadounidense.
También se destacó el CHF/JPY, con el franco suizo mostrando fortaleza frente al yen. La percepción de estabilidad financiera en Suiza y la búsqueda de refugio por parte de los inversores ante tensiones geopolíticas favorecieron este par, que cerró el trimestre con una precisión notable.
Pares que decepcionaron: los perdedores del trimestre
En el lado opuesto, el EUR/USD fue uno de los pares que más decepcionó. Aunque muchos analistas esperaban una recuperación del euro frente al dólar, los datos mixtos de la zona euro y la persistente incertidumbre sobre la política fiscal estadounidense generaron un comportamiento errático.
El par se mantuvo en rangos estrechos, sin ofrecer oportunidades claras de tendencia.
El NZD/USD también mostró debilidad. El dólar neozelandés no logró capitalizar los datos positivos del sector agrícola, y se vio afectado por la caída de las exportaciones hacia China. La falta de impulso desde el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda contribuyó a su bajo rendimiento.
Otro par que generó frustración fue el USD/CAD. A pesar de los movimientos en los precios del petróleo —que suelen influir en el dólar canadiense—, el par mostró una volatilidad difícil de anticipar. Las decisiones de la Reserva Federal y del Banco de Canadá no lograron establecer una dirección clara, lo que complicó la operativa para muchos traders.
Factores que influyeron en el comportamiento del mercado
Los expertos de NAGA señalan que varios factores estructurales y coyunturales influyeron en los resultados del trimestre. Entre ellos destacan:
- Política monetaria divergente entre bancos centrales, especialmente entre EE. UU., Japón y Europa.
- Tensiones geopolíticas en Medio Oriente y Asia, que afectaron la percepción de riesgo.
- Datos económicos mixtos, con sorpresas en inflación, empleo y crecimiento.
- Cambios en la demanda de activos refugio, como el oro y el franco suizo.
Este entorno generó oportunidades para algunos pares, pero también aumentó la complejidad operativa en otros.
Conclusión: un trimestre de contrastes y ajustes
El tercer trimestre de 2025 en el mercado Forex fue, la verdad, una montaña rusa de contrastes.
Mientras algunos pares, como el EUR/GBP, nos dieron rendimientos que nadie esperaba y oportunidades técnicas muy claras, otros se quedaron atascados en rangos imposibles de operar o, francamente, mostraron una debilidad que no se veía venir.
Los analistas de NAGA siempre destacan que entender estos movimientos es clave para pillarle el pulso al mercado, pero también nos recuerdan algo obvio: cada trimestre trae sus propias sorpresas y variables nuevas.
Al final, el truco no está en buscar certezas absolutas, que no las hay, sino en mantenerse bien informado, con la antena puesta en los cambios macroeconómicos y, sobre todo, con la mente abierta para ajustar la estrategia sobre la marcha. Básicamente, es adaptarse o morir.
I.S.
