Culminar la etapa universitaria o de posgrado es un hito de vida que merece celebrarse con la máxima categoría. En Yucatán, el escenario por excelencia para enmarcar estas noches de triunfo y etiqueta son las majestuosas haciendas henequeneras.
Sin embargo, decorar una hacienda colonial para una recepción de gala no consiste en cubrir su arquitectura, sino en potenciarla. El verdadero arte radica en fusionar el peso histórico del recinto con el dinamismo y la vanguardia que exige una noche de graduación.
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