Softwares de inteligencia artificial pueden tomar decisiones que afecten tu vida, indica BBC Mundo en la nota de la portada. A continuación más ejemplos:
2.— ¿Quieres un préstamo? Tu perfil en las redes sociales puede impedírtelo…
Históricamente, cuando alguien solicitaba un préstamo a una entidad financiera, la respuesta estaba basada en el directo análisis de su capacidad de pago: la proporción de la deuda sobre el ingreso de la persona y el historial crediticio.
Pero ya no es así: la capacidad de pagar un crédito ahora es evaluada por algoritmos que acumulan datos de distintas fuentes, que van desde patrones de compra hasta búsquedas en internet y actividad en tus redes sociales.
El problema es que ese método no tradicional podría recoger información sin el conocimiento o el visto bueno de los posibles beneficiarios del crédito.
También aquí hay cuestionamientos sobre la transparencia e imparcialidad del proceso.
3.— Te puede ayudar a encontrar el amor, pero tal vez no sea el que quieras.
No es una sorpresa saber que las aplicaciones de citas en internet usan algoritmos para juntar a las parejas.
De hecho es parte de su discurso para atraer clientes, especialmente con los servicios premium o de pago.
Sin embargo, cómo lo hacen no es claro, especialmente después de que eHarmony, uno de los sitios de citas más exitosos del planeta, revelara el año pasado que ajustaba los perfiles de algunos clientes con la idea de volverlos más “simpáticos” y atractivos.
Eso significa ignorar algunas preferencias de los usuarios, como los “me gusta” y “no me gusta”. Y esto es bastante molesto para la persona que se tomó el tiempo de responder las 400 preguntas que se piden para crear un perfil en eHarmony.
Pero incluso opciones más simples como Tinder, donde las variables son menos (ubicación, edad y preferencias sexuales), no son tan claras o aleatorias.
A cualquiera que use esta aplicación se le asigna una “calificación por atracción” secreta —esto es, cuán “deseable” resulta el candidato—, que es calculada por la compañía con la idea de “facilitar mejores emparejamientos”.
La compañía ha mantenido en secreto esta fórmula, pero sus ejecutivos han dado algunas pistas.
Por caso, el número de veces que un usuario es arrastrado hacia la derecha o la izquierda por otros (que es la manera como en Tinder se indica si alguien te gusta o no te gusta) juega un papel muy importante.
4.— Una computadora puede enviarte a prisión.
Jueces en al menos 10 estados de Estados Unidos están dictando sentencia con la ayuda de una herramienta llamada Compas.
Es un algoritmo de evaluación de riesgos que puede predecir las probabilidades de que un individuo haya cometido un crimen.
Uno de los casos más famosos que involucró el uso de Compas ocurrió en 2013, cuando Eric Loomis fue sentenciado a siete años de prisión por eludir el control policial y manejar un vehículo sin el consentimiento de su dueño.
Al preparar la sentencia, las autoridades locales presentaron una evaluación —basada en una entrevista y en la información sobre sus probabilidades criminales— y Loomis obtuvo una calificación de “alto riesgo de cometer nuevos crímenes”.
Sus abogados rechazaron la condena usando distintos argumentos, uno de ellos el hecho de que Compas había sido desarrollado por una empresa privada y la información sobre cómo funcionaba el algoritmo nunca había sido revelada.
También reclamaron que los derechos de Loomis habían sido violados, porque la evaluación de riesgo tomó en cuenta información sobre el género y la información racial.
De hecho, un análisis de más de 10.000 acusados en el estado de Florida publicado en 2016 por el grupo de investigación ProPublica mostró que las personas negras eran a menudo calificadas con altas probabilidades de reincidir, mientras que los blancos eran considerados menos proclives a cometer nuevos crímenes.
