¡Mejores amigos sin importar la especie!
Jazz y Hunter tienen una amistad que ha conquistado internet y que demuestra que la naturaleza siempre sorprende. Jazz es una jirafa bebé y Hunter es un perro pastor belga Malinois, que se encarga de las actividades anti cazadores furtivas en Sudáfrica.
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El Rhino Orphanage de la provincia de Limpopo es un lugar que cuida animales salvajes heridos o abandonados y en el que llevaron a Jazz luego de que un campesino lo encontró débil y deshidratado.
Jazz lucha por su vida
“Su madre lo abandonó y estaba muy débil”, narró Janie Van Heerden, una de las voluntarias del refugio que cuida las 24 horas de jazz.
Al principio no fue fácil, el doctor tuvo que colocarle a la jirafa un suero vía intravenosa.
“Estaba prácticamente en estado de coma, pero me dio indicios que quería vivir”.
Hunter y Jazz, una amistad real
Desde el principio, el perro guardián Hunter fue el que más cuidó a la jirafita, como si sintiera que era frágil.
“Está todo el día en el cuarto a su lado, junto a los asistentes, y no permite ni siquiera que su hermano Duke se acerque. Cuando Jazz estaba muy mal, Hunter no quería comer. Luego Jazz abrió los ojos y se volvieron amigos”, explican los voluntarios.
Jazz evoluciona cada día y esperan liberarlo algún día, en donde podrá vivir con los suyos. Los cuidadores saben que Hunter tendrá que dejarlo ir algún día, pero quien sabe, su amistad podría perdurar en sus memorias por toda la vida.
