WASHINGTON (EFE).— El Telescopio Espacial James Webb (JWST) compartió dos imágenes sorprendentemente precisas de Júpiter, que muestran sus tormentas gigantes y vientos extremos y ofrecen a los científicos datos adicionales sobre la vida interna del planeta.
La NASA destacó ayer la calidad de los detalles, que según Imke de Pater, profesora emérita de la Universidad de California y codirectora de las observaciones, no se esperaba que fueran “tan buenos”.
Las fotografías permiten ver que las auroras se extienden a grandes alturas sobre los polos norte y sur del planeta. Las imágenes proceden de la cámara de infrarrojo cercano (NIRcam), con tres filtros infrarrojos.
Como la luz de ese tipo es invisible para el ojo humano, fue mapeada al espectro visible. Las longitudes de onda más largas suelen aparecer más rojas y las más cortas, más azules.
Se ve con claridad la Gran Mancha Roja, una tormenta de arena que, de acuerdo con la NASA, es tan grande “que podría tragarse la Tierra” y en las imágenes aparece blanca porque está reflejando mucha luz solar.
Heidi Hammel, científica del Webb, indica en el comunicado de la agencia estadounidense que el brillo es una señal de altitud, lo que hace inferir a los expertos que la mancha “tiene neblinas de gran altura”.
También se ven los anillos de Júpiter, “un millón de veces más tenues que el planeta”, y las diminutas lunas Amaltea y Adrastea.
Los investigadores ya analizan los datos, que no llegan a la Tierra empaquetados de forma ordenada, sino que hay que traducirlos en imágenes. Procesó las últimas Judy Schmidt, quien en aquélla en que se ven los satélites del planeta colaboró con Ricardo Hueso, cuyo estudio en la Universidad del País Vasco aborda las atmósferas planetarias.
