Para muchos este conjunto de preguntas pueden parecer redundantes o de un cierto grado de ignorancia. Pero por más simple que sea la respuesta, hay algunos detalles a tener en cuenta para referirse a la importancia y la distinción particular del número de VIN en vehículos que no sean automóviles. La respuesta a nuestras preguntas introductorias, son claramente unos enfáticos ‘Sí’, pero aquí es donde el análisis apenas comienza y veremos a continuación el porqué de esta injerencia.

No importa qué tipo de vehículo estemos analizando, o queremos conjeturar, siempre tendrá un VIN que lo singularice. Es que su funcionalidad es clave para resolver problemáticas de tránsito o comerciales entre compradores o vendedores. Hasta los trailers o remolques deben contar con este número tan nombrado. Cualquier máquina con ruedas que pueda establecerse en una ruta, te aseguramos que tendrá un VIN.

Obviamente, esta universalización también colabora con la detección de otro tipo de datas e informaciones, que le sirven al usuario o conductor, más que nada. No solo nos referimos al estado legal del vehículo, sino también a algunas cuestiones funcionales a la utilización del mismo. Podremos saber cuándo hay que cambiar algunas partes o realizar un service o control sobre nuestra propiedad.

Si vamos al caso diferencial de las motocicletas, el primer paso sería encontrar, detectar e identificar el código. La dificultad reside, en que este se encuentra en distintos puntos del vehículo, a diferencia de los autos que suele estar el sistema mucho más estandarizado. Cambia su ubicación dependiendo de la marca, del modelo y del año de su fabricación. Esto complica su visualización.

Él código en sí cuenta con 17 dígitos alfanuméricos. Por eso está “mal llamado” número VIN. Hay letras también, que cumplen un rol importante dentro de su formación. Cada subgrupo de números cuenta con un papel distintivo, desde señalar el país de origen, hasta la empresa que lo fabricó.

Otros datos que incluye el código, pueden ser: el estilo de la moto, el tipo de motor con el que cuenta, y la transmisión que se le haya instalado a la misma. Inclusive existen portales, como por ejemplo carvertical.com/mx, que permiten ver el historial de un vehículo a partir del VIN.

Como explicamos anteriormente, por la revolución en la estética de los diseños de las motocicletas y la tecnología que cada vez avanza más sobre estos cambios estructurales de los modelos de las empresas líderes del mundo, el VIN, que solía encontrarse en la pipa de dirección, o en el marco del motor, ahora es más difícil de detectar. Algo parecido sucede con los camiones, que han desarrollado grandes cambios constitutivos en sus maquinarias. Especialmente para cumplir con ciertos requisitos ambientalistas, que se han estandarizado a nivel internacional en la mayoría de los países. Asimismo, si uno no quiere consultar con organismos gubernamentales o estatales y si al mismo tiempo, se le dificulta la visualización del mismo en los papeles y documentos que uno tiene del vehículo, sea moto o camión, hay una salida simple a dicha conjunción o problemática. Desde hace un tiempo ya, que existen empresas o emprendimientos que se encargan de encontrarlo y de brindar ‘a posteriori’, la información y el historial completo que trae el mismo VIN. Si uno quiere estar seguro de dicha yuxtaposición de intereses, debería inclinarse por contactar a alguna de estas compañías.

(I.S.)