MIAMI (EFE).— La sonda Van Allen Probe A, que estudió los cinturones de radiación de la Tierra, reingresó a la atmósfera sin causar daños, casi 14 años después de su lanzamiento.
De acuerdo con la Fuerza Espacial, el reingreso, anteayer, fue “sobre la región del Océano Pacífico oriental”, varios años antes de lo previsto. “La NASA esperaba que la mayor parte de la nave se desintegrara al atravesar la atmósfera, aunque algunos componentes podrían haber sobrevivido”, detalló la Fuerza Espacial.
La nave, con un peso de aproximadamente 600 kilogramos, se adelantó unos ocho años respecto a lo previsto por la intensa actividad del actual ciclo solar.
En 2024, los científicos confirmaron que se había alcanzado el máximo solar, lo que aumentó la resistencia atmosférica sobre la sonda más allá de los cálculos iniciales. La NASA no informó de daños en personas en la Tierra por el reingreso.
Por otro lado, la agencia anunció ayer que intentará lanzar la misión Artemis II a la órbita lunar el 1 de abril próximo, después de solucionar las fallas que motivaron su aplazamiento en febrero y tras considerar los desafíos en la revisión de la preparación del vuelo.
“Estamos en camino de un lanzamiento tan pronto como el 1 de abril y estamos trabajando para cumplir en esa fecha”, dijo la viceadministradora asociada de la NASA, Lori Glaze.
Artemis II llevará a cuatro astronautas hasta la órbita lunar, en el que será el mayor acercamiento del ser humano a la Luna en más de medio siglo. El traslado del cohete a la plataforma de lanzamiento será el próximo jueves 19, agregó Glaze, un día después de que los integrantes de la misión comiencen la cuarentena obligatoria en las instalaciones de la agencia en Houston.
La NASA también indicó que no realizará el ensayo general de combustible, habitual antes de cada lanzamiento, puesto que ya lo hizo dos veces en febrero, y cada intento “resta un poco de vida” a los tanques.
Los astronautas de Artemis II son Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes viajarán el viernes 27 al Centro Espacial Kennedy en Florida, desde donde tendrá lugar el lanzamiento.
El despegue de la misión estaba inicialmente programado para febrero, pero se aplazó por problemas en el suministro de helio de la nave cuando ya se encontraba en el lugar del lanzamiento.
