MÉRIDA.— A siete meses de su brutal crimen, Bernardo Vázquez Argüello, exagente tercero de la Policía Municipal de Tekax, se convirtió en el primer sentenciado por femenicidio en este año en Yucatán.
Un mes antes que venza el plazo de ocho meses de prisión preventiva que se le impuso el 26 de mayo de 2017, Vázquez Argüello, alias “El lobo” o “El tío Berna, fue condenado este enero a 38 años de prisión por degollar a su propia esposa, Carmelina Chab Chab, en la madrugada del 22 de mayo en su casa en la colonia Chuncucum, en la ciudad de Tekax. En el predio estaban sus dos hijas, de 11 y 6 años de edad.
El expolicía fue sentenciado por el Juzgado Primero de Control con sede en Tekax en un proceso abreviado, ya que “El lobo” confesó su crimen.
El juez también lo condenó a pagar 750 días de salario como multa por el delito y $1.576,000 como reparación del daño a las víctimas indirectas; además, le suspendió sus derechos familiares y políticos.
Por confesar el delito, a “El lobo” ni siquiera se le impuso la pena máxima por homicidio en Yucatán, de 40 años de prisión. De cumplir toda la condena, el expolicía saldrá del penal de Tekax en el año 2055 a la edad de 78 años.
Para el feminicidio, el Código Penal de Yucatán establece como sanción “de treinta a cuarenta años de prisión y de quinientos a mil días multa”. La ley precisa que si entre el homicida y la víctima existió una relación de parentesco, “laboral, docente o sentimental, se impondrá una pena de prisión de treinta a cincuenta años de prisión y de quinientos a mil días de multa”.
El 22 de mayo de 2017, vecinos relataron que “El lobo” y Carmelina, quien tenía 37 años de edad y era originaria de Tixcuytún, comisaría de Tekax, constantemente se peleaban y que ella dejó a su esposo pero regresó a vivir con el entonces policía meses antes de la mortal agresión. No obstante, la mujer había comenzado los trámites para separarse por violencia intrafamiliar.
Fue precisamente en un pleito cuando el hoy expolicía, en un ataque de furia, degolló a la madre de sus hijas y le propinó unas 40 cuchilladas, alrededor de la 1 de la madrugada de ese 22 de mayo.
A las 11 de la mañana, la hija mayor encontró a su madre muerta, degollada y envuelta en una sábana, en el patio de la casa. Pero fue en la tarde cuando se instalaron retenes en carreteras para localizar al feminicida, quien estuvo prófugo hasta la tarde del 23 de mayo, cuando fue detenido en el vecino municipio de Oxkutzcab.
En esa ocasión, vecinos de Tekax señalaron que “El tío Berna” se reunió con sus compañeros que, como policías, fueron acusados de torturar a un joven para que confiese un robo, a principios de julio de 2016. En el caso de ellos, el proceso aún no llega a la fase de sentencia, a pesar de que hay un vídeo grabado de las torturas cometidas hace año y medio.
Otro policía que se salvó de la pena máxima de homicidio fue Jorge Armando Sansores Durán, quien era agente de élite del Goera de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) cuando en septiembre de 2012 en una casa de Maxcanú usó su arma de trabajo para matar a balazos a cuatro personas de una familia: el amasio de su mujer, la esposa de éste, el padre y un hermano de la víctima. Tras estar prófugo casi dos años fue capturado en Chiapas en agosto de 2014 y en octubre del mismo año fue condenado a 30 años de prisión por homicidio calificado de cuatro personas.— Flor Estrella Santana
