IZAMAL.— Luego que la Comuna 2012-2015, que presidiera Fermín Humberto Sosa Lugo, dio los permisos para la construcción de una casa-habitación en la calle 28 con 27, a los pies del vestigio maya Kinich-Kakmó, la obra ya fue demolida.
El Ayuntamiento 2012-2015, por medio de la Dirección de Obras Públicas, que entonces estaba a cargo de Elmo López Solís, dio el permiso de construcción violando leyes federales, ya que dicha obra abarcaba la calle 28 entre 27 y 25 y afectó la imagen de la pirámide Kinich-Kakmó.
El 7 de junio del 2013 los vecinos se quejaron que en dicho predio se pretendía construir una vivienda, aunque para algunos fue bueno observar que se limpiaba el predio lleno de maleza.
Sin embargo, luego las críticas fueron contra el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) por no impedir la construcción.
Presión social
La presión social fue el detonante para que el INAH clausure la obra en 2013. Izamaleños estuvieron al pendiente de la construcción, pues tras la clausura quedó un gran muro levantado.
De con acuerdo fuentes consultadas, la demolición del predio se debe a que el propietario perdió el juicio ante el INAH para seguir con la construcción y por ende se pidió a las autoridades del instituto la demolición.
Hay dos versiones, una es que el propietario mandó a demoler la obra por orden del INAH; la otra es que el propio instituto ordenó tirarla y el propietario del predio tendrá que pagar los gastos.
Ahora, la calle 28 con 27 está despejada, haciendo visible para los turistas la pirámide de Kinich-Kakmó.— José Candelario Pech Ku
