Foto: Megamedia

IZAMAL.— Vecinos de Kimbilá critican que el Instituto Nacional de Antropología (INAH) permita que el Ayuntamiento 2015-2018 esté por cumplir un año en desacato a la orden de demoler el mercado municipal que la Comuna 2012-2015 comenzó a construir el 14 de noviembre de 2013 en esa comisaría, ubicada a 12.6 kilómetros de esta ciudad.

Además, piden que el Ayuntamiento, que preside Warnel May Escobar, informe en qué se gastó el dinero autorizado para esta obra.

El 14 de noviembre de 2013 el entonces alcalde, el priista Fermín Sosa Lugo, dijo que la inversión autorizada para el mercado fue de $3.967,820.82 del programa federal 3×1, que incluye aportaciones de los gobiernos federal, estatal, municipal y de vecinos que residen en Estados Unidos.

En un oficio fechado el 23 de enero de 2017, la Secretaría de Cultura federal y el INAH notificaron al Ayuntamiento que tiene un plazo no mayor de 60 días para demoler el mercado porque viola la Ley Federal sobre Monumentos al construirlo en el terreno federal “Templo de Santa Clara de Asís”, específicamente en lo que fue la huerta y que hasta 2013 era el campo deportivo del centro de la comisaría.

—Ya va a dar un año que (el 2 de febrero) se dio lectura en la iglesia (de Kimbilá) a un documento del INAH donde se le pide al Ayuntamiento demoler el mercado, pero ya pasaron más de 60 días y no se hizo nada —afirma el vecino Manuel Can.

—O el INAH ya recibió su soborno para no ejecutar la orden o se hace de la vista gorda para no afectar al Ayuntamiento —agrega el habitante inconforme.

—No pueden decir que no saben los del INAH qué pasó, si a cada rato están en Izamal. Hace falta que las autoridades hagan cumplir la ley.

—Si robas una gallina para llevar comida a tus hijos te meten a la cárcel y pagas hasta multa, ¿y en este caso qué procede? —pregunta.

El vecino Carlos May, a su vez, expresa que “la verdad, no se sabe qué va a pasar”.

—Sabemos, por medio del Diario, que un problema en la pirámide (Kinich Kakmó) de Izamal ya se solucionó con la demolición de la construcción (una casa a los pies del vestigio maya), ahora ¿qué se hará con la de Kimbilá?

—Además, como no se terminó el mercado ¿dónde quedaron los miles de pesos que el alcalde Fermín (Sosa Lugo) dijo que costaría? No solo es la demolición, es saber dónde quedó el dinero.

—Pero por ahora los del INAH deben hacer que se cumpla la orden; de lo contrario, se presta a la mala interpretación —considera.

—Si se pudo contra un particular (que hizo una casa junto a un vestigio maya) ¿por qué no hacer que el Ayuntamiento cumpla las leyes? —cuestiona Carlos May.— Candelario Pech Ku

DiariodeYucatan