Una familia disfruta de una rica cena en un puesto de la Expoferia

VALLADOLID.— Llegar al recinto ferial es sentir los buenos olores de la gastronomía y de los excelentes guisos que se expenden en el lugar, sobre todo en el área de restaurantes, donde se puede disfrutar de un buen chocolomo, mondongo, carnes y costillas asadas, y en varios de los puestos refresqueros diversos antojitos como panuchos, salbutes y empanadas, entre otras cosas.

El momento fuerte de la oferta gastronómica empieza a las 4 de la tarde, cuando se empieza a notar la afluencia de gente que llega y busca dónde comer. Entonces sí, una deliciosa mezcla de olores comienza a enamorar a los paladares más exigentes, con amplia variedad de guisos acompañados de refrescos y cervezas.

Se puede conseguir una cerveza en los restaurantes a $25, refrescos a $15, tortas a $25, tacos a $12 y órdenes de tacos, a $70, de modo que el visitante puede pedir lo que se le antoje y, por supuesto, se acomode a su bolsillo.

Si el visitante quiere estar fuera del bullicio, puede comer panuchos, empanadas y salbutes en los puestos refresqueros que se encuentran en los alrededores.

Otros negocios, cuyos dueños son foráneos, ofrecen otros tipos de guisos, como gringas, burros y antojitos de Chiapas y otras partes del sureste mexicano.

Luego de comer bien, el visitante pude caminar en los alrededores del recinto ferial, donde encontrará los más variados productos traídos de varios puntos de la República. Un sitio obligado que gusta a las amas de casa es donde se ofrecen trastes, cristalería, platos de loza, ollas y todo tipo de sartenes de aluminio.

Sobre la avenida principal de acceso se ofrecen productos locales como miel pura de abeja, bordados en tela, longaniza, etcétera, que el visitante se puede llevar a su localidad para disfrutar.— Juan Antonio Osorio Osorno

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