El párroco Javier Jesús Castillo Domínguez bendice en Hunucmá las velas de los fieles antes de la misa

Fieles católicos de Yucatán celebraron ayer viernes la fiesta de la Virgen de la Candelaria, o “Fiesta de las Luces”, que recuerda la presentación de Jesús en el templo y la purificación ritual de la Virgen María.

En Hunucmá, los feligreses se concentraron desde temprano a las puertas de la céntrica parroquia San Francisco de Asís, donde el párroco Javier Jesús Castillo Domínguez les bendijo sus velas encendidas y después entraron en procesión para la misa de las 7 a.m.

—La luz encendida es la luz de la hermandad; hoy (por ayer) celebramos la purificación de 40 días de María y la presentación de Jesús en el templo —expresó el presbítero en la homilía.

—Esa luz es para iluminar a las naciones y alcanzar la santidad de Cristo, que es la luz más hermosa, ya que es la luz que nos enseña a practicar el amor al próximo, sobre todo a los que lo necesitan —agregó.

—Además, es para lograr nuestra salvación, pues nos purifica, y es la palabra de Jesús, la que nos da fortaleza —abundó.

Tras la misa, el padre bendijo a niños de un colegio.

En Izamal, grupos de antorchistas llegaron al céntrico convento de San Antonio de Padua como parte de su peregrinación hacia Tekal de Venegas y Valladolid, que celebran su fiesta patronal anual en honor de la Virgen de la Candelaria.

El sonido de las sirenas anunció el paso de los peregrinos en las calles; los antorchistas llegaron en vagonetas, camionetas y motos.

En el convento, los devotos visitaron a la Virgen de la Concepción, se tomaron fotos del recuerdo y luego hicieron una “cooperacha” para comprar el desayuno.

Grupos antorchistas entrevistados indicaron que por amor y fe hicieron a la Virgen de la Candelaria, patrona de los vallisoletanos, su promesa de peregrinar porque les concedió muchos favores que le pidieron por alguno de sus familiares, sobre todo por la salud.

Unos dijeron que hacen la peregrinación para honrar su fe; otros, que peregrinan para pedir que este año les vaya mejor que en 2017 y que haya unión en su familia.

Algunos de los productos que más compraron los peregrinos, según se observó, fueron pan francés, raciones de cochinita y arroz con leche. Otros, en pareja o grupo, desayunaron en los locales del mercado municipal.

En Sitilpech, Izamal, el gremio en honor de la Virgen de la Candelaria cumplió 60 años de devoción y entró a la céntrica iglesia de San Jerónimo.

Filomena Oy fue la principal fundadora del gremio y, tras muchos años de organizarlo, lo entregó a los esposos Candelario Chi y Rita Caamal; desde que ambos murieron, su hija Gonzala Chi Caamal vela por el gremio, que cada año está a cargo de una familia que hace la promesa de organizarlo.

Este año la familia Uc Chi, encabezada por Dagoberto Uc y Yolanda Chi, organizó el festejo del gremio.

El novenario se inició con la bajada de la Virgen el 24 de enero, a pesar de la lluvia; luego los presentes convivieron durante el corte de una rosca de Reyes, que el consejo de la iglesia de San Jerónimo proporcionó; el grupo de la Legión de María, a su vez, donó los refrescos.

Luego, los nocheros hicieron sus novenas, hasta que anteayer el gremio entró a la iglesia e inició su festejo, que terminó ayer.

La Virgen de la Candelaria estrenó ayer vestido, manto y mantilla que donó la familia de Martha Valencia Arjona, quien es oriunda de Sitilpech y hoy radica en Cozumel. Además portó la corona que en 2017 le donó la devota Guadalupe Moo Ek.

La vecina Shamir Gómez y su familia, quien fue madrina del Niño Dios el 24 de diciembre, regaló la ropa que ayer portó la imagen de Jesús.

Como es tradición, ayer a las 5 de la mañana se realizó la serenata a la Virgen; los festejos concluyeron con la misa de las 10 de la mañana y la posterior procesión.

Luego, la gente fue a la casa de la familia Uc Chi para el tradicional convivio del gremio, que incluyó relleno negro, música de charanga, quema de petardos y el tradicional baile de “La cabeza de cochino”.

En Yaxkukul, poco más de 1,500 fieles de Tixkokob, Baca, Conkal, Tixkuncheil, Yaxkukul y otras comunidades asistieron ayer al mediodía a la misa que el sacerdote Rafael May ofició a un costado de la iglesia de la Virgen de la Candelaria.

—Los evangelistas ponen en los labios de Simón que Jesús es la Luz para iluminar las naciones, y todos los niños ponen una esperanza que tenemos que respetar queriendo su bien, y su bien significa educación, no es simplemente llenarnos de información —dijo el padre.

—La reflexión es cambio de mentalidad y de recuperar el tiempo perdido, esa es la responsabilidad de los padres. Dejemos que Cristo nos ilumine y aprendamos nuestros caminos, que la luz ilumine nuestros caminos.

—Necesitamos dar nuestro testimonio a nuestros hermanos y renovar nuestro amor. Dejemos que nos guíe nuestra patrona, la Virgen de la Candelaria —abundó.

Tras la misa, la gente participó en la procesión. Al entrar la Virgen a la iglesia, fue recibida por mariachis que le entonaron canciones.— Jorge Castilla Franco/ José Candelario Pech Ku/ Mauricio Can Tec/ Ignacio Euán Acosta

Tecoh, anfitrión

En la villa de Tecoh, un mar de gente celebró a la Virgen de la Candelaria en el llamado Día del Fin de la Navidad, cuando Jesús fue presentado en el templo.

Fiesta regional

En la iglesia se congregó gente de las cercanas comunidades de Acanceh, Tekit y otros municipios, quienes llegaron a venerar a la Virgen de la Candelaria en su día.

Agradecido por su nieta

En breve entrevista, Rodolfo Pech, de Tepich, comisaría de Acanceh, dijo que cada año viene a agradecer por todo lo que la Virgen le ha dado, como por ejemplo el nacimiento de su nieta Alelí Guadalupe.

Caminata y serenata

En la magna procesión posterior a la misa participaron el alcalde de Tecoh, Joel Achach Díaz, el párroco José Basto Aguilar y una multitud de fieles, que recorrió las calles acompañada por un mariachi que le cantó a la Virgen.

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