KIMBILÁ, Izamal.— Padres de familia de la primaria Ricardo Flores Magón cerraron con candado las puertas del colegio porque, denunciaron, desde que se inició el ciclo escolar 2017-2018 solicitaron un maestro para que atienda a un grupo de alumnos de primer grado.
Indicaron que ese grupo tiene 38 niños y en teoría cada grupo debe tener 25.
Cansados de que desde el inicio de curso les prometieron que lo enviarían y ahora, a mitad de ciclo, aún no les cumplen, los padres de familia se organizaron la mañana del viernes 2 para cerrar el plantel en busca que la Secretaría de Educación del gobierno del Estado (Segey) les dé una solución.
Con carteles en mano, los papás dijeron que no permitirán que la escuela se abra hasta que la Segey mande a otro maestro.
Según los padres de familia, el supervisor del plantel les pidió que lleven firmas y solicitudes a las oficinas de la Segey en Mérida.
Aseguraron que cumplieron ese requisito pero, luego de dar varios viajes, les indicaron que es imposible mandar un maestro porque debe haber 44 niños en un salón y como solo hay 38 no se puede enviar.
—Solo nos tomaron el pelo los de la Segey. ¿Esos son los valores que pregonan los que tanto dicen que ayudan a mejorar la educación? ¿dónde está lo bueno de la reforma educativa? Vamos a abrir la escuela cuando nos manden un maestro para los niños —comentaron.
Dificultades
—Las niñas y niños con trabajo leen y escriben, poco han aprendido y no es culpa del maestro en turno, es culpa de la Secretaría que no piensa en la educación, creo que quiere que seamos como ellos, ignorantes —expresó un papá inconforme.
Los padres de familia señalaron que están cansados que la Segey, por medio del supervisor (no supieron decir el nombre), les tome el pelo y los engañe, así que mantendrán cerrada la escuela.— Candelario Pech Ku
