En relación con la nota “Desechos Apestosos”, publicada en la versión electrónica del Diario el pasado martes 13, firmada por Carolina Uc Quintal, la empresa Empaques Nova aclara lo siguiente:
El residuo que se transportaba es un tipo de lodo que ha pasado previamente por un proceso en la planta de tratamiento con que cuenta la empresa, que incluye métodos físicos, químicos y biológicos, los cuales contribuyen a convertirlo en un material inerte que básicamente está compuesto por fibras de cartón demasiado pequeñas como para ser utilizadas en el proceso de producción de papel y agua.
Este proceso garantiza que estos lodos no posean olor y, mucho menos, generen alguna pestilencia.
Dichos lodos han sido anteriormente sometidos a análisis a través de un laboratorio certificado, de manera que se ha corroborado que no tienen ninguna característica de peligrosidad, es decir, no son corrosivos, no causan reacciones riesgosas con otros materiales y tampoco son tóxicos.
Adicionalmente, vale la pena recalcar que el proceso de producción de papel es muy cuidado en cuanto a las sustancias que se utilizan, pues el cartón que se produce en Empaques Nova es utilizado para elaborar cajas que en algunos casos son utilizadas para embalar alimentos, por lo que debe satisfacer las exigencias y normas requeridas.
Por otra parte, cabe mencionar que Empaques Nova es una empresa comprometida con el ambiente, que nunca ha trabajado “bajo el agua”, y cuenta con las autorizaciones en la materia que son necesarias para una empresa de su tipo, o bien, se encuentra gestionando su trámite, con la finalidad de cumplir todas las disposiciones aplicables.
Si bien Empaques Nova no se deslinda de lo ocurrido, sí aclara que es responsabilidad primaria del transportista la calidad del servicio, incluyendo el estado óptimo de sus unidades.
Por último, la empresa hace notar que la publicación pareciera tendeciosa, pues si el hecho hubiese ocurrido como se relata, la foto que acompaña al texto hubiese reforzado lo dicho, pero la imagen solo mostraba a un pequeño grupo de personas de pie, sin que se observara el vehículo o la “montaña” de residuos que “fue regando” por la calles de la ciudad.
El hecho ocurrió en un punto específico y no durante todo el recorrido de la unidad y, en todo caso, el supuesto derrame fue mínimo, ya que no se mostró evidencia de lo contrario.
