Jorge Contreras Cauich

TICUL.— Para Jorge Contreras Cauich, veterano fabricante de sombreros en la comisaría de Pustunich, se mantiene en esta actividad gracias a que diversificó su producción, e, incluso, enseña este antiguo oficio a quienes lo visitan.

Grupos de estudiantes de varias escuelas lo visitan para conocer sobre la fabricación de los sombreros de palma, como parte de su formación educativa.

La fabricación de los sombreros de palma es uno de los oficios en peligro de extinción, reconoce el propio Contreras Cauich.

Actualmente, indica, en Ticul quedan solo dos o tres productores, quienes por su avanzada edad ya no producen lo mismo.

En su pequeño taller ubicado en el sur de Pustunich, el artesano sostiene que diversificar su producción le permite continuar en esta actividad, pues desde hace unos años las ventas de sombreros son escasas.

—Con el mismo material (tejidos de palma de guano) ahora fabricamos productos que sirven de recuerdos en las fiestas, como los servilleteros, tortilleros, abanicos y cajitas —detalla—. Los precios al mayoreo van de 10 a 24 pesos, por cada pieza.

—Debido a que ya nos enfocamos en estos productos que tienen alta demanda en las fiestas, ya no nos alcanza el tiempo para salir a las fiestas para promover los sombreros —contesta, cuando se le pregunta por qué no salió a vender en la feria de Pustunich, que concluyó ayer domingo.

El artesano señala que los productos que elabora son enviados a comunidades de la Península Yucatán, desde donde le llaman para hacerle encargos de cientos de recuerdos elaborados con palma de guano.

—Este oficio todavía es sustento para muchas familias en la comunidad, sobre todo para quienes se dedican al tejido de las palmas.

—Aquí en el taller somos cuatro y estamos contentos de que todavía tengamos trabajo —puntualiza.— HERBERT NELSON BACAB POOT

 

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