Francisco Mukul Domínguez

En Progreso se debe hacer frente a lastres sociales

PROGRESO.— Francisco Mukul Domínguez, párroco de la Purísima Concepción y San José, coincidió en que este puerto está amenazado por la descomposición social, pues “las personas que llegan de visita saben que no hay control y que pueden hacer lo que quieran, pues la autoridad no pone orden”.

El sábado 3, empresarios turísticos y pesqueros manifestaron su preocupación por la alteración social que prevalece en Progreso y sus comisarías y que, dijeron, se evidencia en la desmedida venta clandestina y el alto consumo de bebidas alcohólicas, así como la proliferación del narcomenudeo.

Manuel Sánchez González, empresario pesquero e integrante de la Pastoral del Mar, exhortó a los dirigentes de las cámaras empresariales, a los líderes de agrupaciones defensoras de la familia y otros organismos civiles, a que no se queden callados, que alcen la voz.

“Situación grave”

El párroco Mukul Domínguez manifestó ayer lunes que es cierto que las organizaciones y cámaras empresariales deben dejarse escuchar para contrarrestar la descomposición social que se puede extender en el municipio, pues es una situación grave que se vive en el puerto, donde converge mucha gente de varios lugares.

—A Progreso llegan muchas personas de fuera, y cuando la gente llega en masa se observa el consumo desmedido de bebidas alcohólicas; ahí es donde la autoridad debe poner orden, pero da la impresión de que no le interesa lo que ocurra en la ciudad, no le importa el descontrol y eso ya lo sabe mucha gente que ve oportunidad en el puerto de hacer lo que no hace en otros lugares —manifestó.

—Progreso es promovido como un destino turístico, pero la imagen que se llevan los turistas extranjeros es negativa, y no es por culpa de sus habitantes, sino de las personas de fuera que llegan a la ciudad a pasar los fines de semana o a los bailes que se realizan en la playa.

Es cierto, agregó, que las cervecerías traen promociones, pero la autoridad otorga los permisos para la instalación de los puntos de venta en las calles y en la playa.

Señaló que no son progreseños quienes sacan ganancias de los negocios que se instalan en la ciudad, en especial de expendios de bebidas alcohólicas, sino gente de fuera.— GABINO TZEC VALLE

 

Progreso Ante una descomposición social

“Cuando la gente llega en masa se observa el consumo desmedido de alcohol”.

Importancia de actuar

Francisco Mukul Domínguez, párroco de la Purísima Concepción y San José en Progreso, consideró que las organizaciones sociales y cámaras empresariales no deben quedarse calladas ante la amenaza de la descomposición social que hay en el puerto.

Mucho por hacer

“Hay muchas cosas por hacer y primero que nada, la autoridad debe poner orden y que se interese más por atender los problemas sociales”, manifestó ayer el presbítero.

Beneficio ajeno

El padre Mukul Domínguez consideró que los negocios de venta de cervezas no dejan nada para los habitantes de Progreso, pero sí para sus propias arcas. “¿Qué es lo que ganan los habitantes del puerto? ¿en qué se benefician, cuando las ganancias se las llevan?”, se preguntó.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán