Se quedan solo 500 pasajeros de barco en Progreso
PROGRESO.— El cuarto crucero de la semana generó ayer viernes ventas regulares porque solo se quedaron unos 500 de los 2,348 turistas del “Vision of the Seas”, que llegó directo de Galveston, Texas.
Fue un cambio tras la jornada de crucero de anteayer jueves, cuando el “Carnival Triumph” arribó de Cozumel con 3,465 pasajeros y se quedaron en la ciudad unos 1,200 turistas, de los cuales poco más de 1,000 fueron “springbreakers”, quienes invadieron las playas del malecón y la zona de bares.
El “Vision of the Seas” atracó a las 6:22 a.m. y zarpó a las 3:30 p.m. a Cozumel.
Ayer los “springbreakers” no fueron una multitud; los jóvenes estuvieron dispersos en pequeños grupos.
Los pasajeros jóvenes ayer se moderaron en el consumo de tequila y otras bebidas alcohólicas, mientras los “springbreakers” que llegaron el jueves los consumieron desmedidamente.
Durante el día llegaron al malecón y al tianguis artesanal unos 500 pasajeros.
Prestadores de servicios que con los tres anteriores cruceros obtuvieron buenas ganancias, por la alta afluencia turística, dijeron que ayer enseguida vieron la diferencia, porque a pesar de que el “Vision of the Seas” trajo a 2,348 turistas, la mayoría fue a zonas arqueológicas.
A bordo del crucero y por tour operadores en esta ciudad, a los pasajeros les vendieron los fenómenos de luz y sombra de Chichén Itza y del Templo del Sol o de las Siete Muñecas en Dzibilchaltún, que se verán el miércoles 21 y, según los mismos turisteros, los turistas se mostraron interesados y contrataron paquetes para visitar esas zonas arqueológicas.
El clima soleado animó a los turistas extranjeros para bañarse en el mar; los jóvenes pasearon en motos acuáticas y bananas.
Los jóvenes también rentaron motos terrestres y ocuparon palapas y camastros de playa. No generaron alta demanda de cervezas.
En el tianguis artesanal las ventas estuvieron regulares, los pasajeros solo recorrieron los puestos y preguntaron precios. Algunas turistas compraron blusas, sombreros y bolsos.
La zona de bares no tuvo muchos clientes, a diferencia de los tres días anteriores de crucero.— Gabino Tzec Valle
