Tras amenazas, niña de primaria intenta suicidarse
RÍO LAGARTOS.— Un alboroto de padres de familia se registró ayer jueves en la primaria Luis G. Vives luego de que una niña de 11 años de edad intentó suicidarse tras sufrir presunto acoso.
El caso salió a relucir la noche del miércoles, cuando la alumna de quinto grado presentó vómitos en su casa. Su familia la trasladó de emergencia al Hospital San Carlos de Tizimín, ya que en medio de su malestar le confesó a su madre que estaba bajo amenaza de algunos compañeros en la escuela.
El abuelo de la niña de 11 años de edad relató que su nieta estaba presionada y quería quitarse la vida debido a que en la escuela le dijeron que si contaba que la estaban acosando, matarían a su hermano menor.
En medio de la angustia, la niña decidió ingerir nueve pastillas para la presión, lo que ocasionó que se sienta mal, como si le faltara el aire, y la hizo vomitar.
La menor de 11 años también le contó a su madre que sus compañeros le mandaban notas con dibujos de los órganos reproductivos.
La menor fue llevada alrededor de las 7 de la noche a la clínica, donde le hicieron un lavado de estómago.
Preocupados por lo ocurrido, los padres de la menor acudieron ayer a la escuela para averiguar lo ocurrido.
Entonces otros padres de familia les informaron que hay más niñas que están sufriendo acoso a manos de cuatro alumnos de quinto grado, los cuales, según las versiones, le abrieron la blusa a una menor y le tocaron sus partes íntimas.
Debido a los sucesos, la directora del plantel, María Elizabeth Parra Castañeda, convocó a una junta en la escuela, donde, según padres de familia, les dijo que ignoraba lo ocurrido y que, al contrario, “hay jovencitas que provocan a los niños”.
La reunión se hizo en medio de dimes y diretes, ya que, aseguran papás, la directora dijo que no podían expulsar a los niños, sino solo pedir apoyo de un psicólogo.
La niña que atentó contra su vida seguía hospitalizada ayer en el San Carlos.
Se acudió a la escuela para tratar de hablar con la directora, pero nadie respondió al llamado, a pesar de que todas las maestras se encontraban reunidas en la puerta de un salón.
Alumnos afirmaron que las maestras tienen en su poder varias notas de acoso que mandan los cuatro niños de quinto grado porque los han acusado varias veces.
Los papás de la menor afectada dijeron que regresaron a pedir las notas a “la maestra Fany”, docente de su hija, pero que no les quisieron dar nada.— WENDY A. UCÁN CHAN
