Pescadores salvan a jóvenes sureños que se ahogaban
PROGRESO.— En la víspera de las vacaciones de Semana Santa, dos jóvenes sureños casi se ahogaron ayer viernes a las 11:15 a.m., cuando se lanzaron del muelle de pescadores y las corrientes marinas los arrastraron.
Dos pescadores ribereños se convirtieron en héroes al rescatarlos con vida.
Jorge Martín de la Cruz Cruz (a) “La Pulga”, pescador que estaba en el muelle, relató que tres jóvenes y una muchacha llegaron y se pusieron a pescar, pero se atoró el anzuelo de Pedro Cumá, de 19 años de edad, estudiante vecino de Tekit.
—Creo que para quedar bien con la muchacha y presumir que sabe nadar, ese muchacho se tiró al mar para sacar el cordel, pero las corrientes marinas y los vientos del Noreste que azotaban lo alejaron del muelle de pescadores —indicó.
Fernando Martínez, de 25 años de edad, estudiante y vecino de Tekax, al ver que su compañero era arrastrado por las corrientes y agitaba las manos pidiendo ayuda, se lanzó al mar para auxiliarlo, pero los vientos y las corrientes también lo llevaron mar adentro.
Los presentes, atónitos, solo observaban la escena.
—La muchacha estaba aterrada y el otro joven lo pensó dos veces y no se arrojó al mar —agregó “La Pulga”.
“La Pulga” abordó su moto y fue a la casa de Carlos Enrique Alpuche Ortiz, “Primo”, en la calle 84 con 25, cerca del muelle, y le dijo: “En tus manos está la vida de dos muchachos, los están arrastrando por las corrientes; vamos a rescatarlos”.
Ambos fueron al playón, colocaron el bidón de gasolina al motor de la lancha “Isabel”, de Alpuche Ortiz, fondeada ahí, y enfilaron a donde los jóvenes manoteaban, alejados ya a 200 metros de la playa.
“La Pulga” contó que le gritó a uno de los muchachos: “Nada como perrito”, pero él no supo hacerlo.
A la hora que ocurrió el percance soplaban vientos del Noreste de 30 kilómetros por hora y las corrientes marinas eran del Sureste.
Por eso, los muchachos, quienes se lanzaron en el lado poniente del muelle, fueron arrastrados mar adentro.— Gabino Tzec Valle
Progreso Rescate
Cuando se acercó la lancha, el primer joven que se arrojó al mar se hundió.
Medidas para que reaccione
Cuando emergió, “La Pulga” lo sujetó de los cabellos, lo subió a la lancha, le dio de bofetadas para que no se desmaye y lo obligó a vomitar, hasta que reaccionó.
No ameritan hospitalización
Rescataron al otro y fueron a la playa. Paramédicos los atendieron.
