La misa de unción de enfermos será hoy en Progreso
PROGRESO.— “Señor Jesús enséñanos a levantarnos de nuestras caídas, a decir no a la superficialidad, al egoísmo, a la lujuria, a la violencia, enséñanos a construir la iglesia como familia de tu reino, santidad y amor”, pidieron los feligreses que participaron en el viacrucis playero del Martes Santo.
“Ayúdanos a dar por terminada la jornada porque caímos una vez más, a comprender que doblar la rodilla ante ti no es caer sino aceptar humildemente tu paz y perdón”, agregaron.
El tradicional viacrucis playero se realizó ayer en dos frentes. Uno salió por el asta bandera monumental del malecón, en la calle 60 con 19, y lo encabezó el padre Francisco Mukul Domínguez, párroco de la Purísima Concepción y San José. El grupo marchó hasta el comienzo de esa avenida.
El otro grupo de feligreses partió del playón poniente, a la altura de la calle 100. Marchó al oriente y lo encabezó el vicario Juan Agustín Hoil Ucán. El viacrucis comenzó a las 4:30 de la tarde.
Los dos grupos se reunieron en la calle 80 con 19 y se dirigieron a la iglesia para la misa de 7 de la noche.
—Perdona Señor nuestra cobardía, el Señor es mi fuerza, perdón y clemencia, perdón y piedad —suplicaron los feligreses durante su paso por las 14 estaciones del viacrucis y ante la vista de los numerosos visitantes que por la tarde se encontraban en la playa.
Proclamaciones
—El Señor me guía por la senda de la justicia, enseña la verdad, me da valor para la lucha, ilumina las sombras de mi vida, aunque pase por el valle de la tinieblas nunca temeré —proclamaron los feligreses durante el recorrido del viacrucis.
En una de las estaciones del viacrucis se leyó que los medios de comunicación social, presentes a toda hora en los hogares, conforman el comportamiento de las personas exaltando la vanidad, el materialismo, la violencia y promoviendo las relaciones sexuales sin compromiso y a temprana edad.
—Mirando a Cristo que cae de nuevo en el camino de la entrega de su vida por nuestra salvación, viendo cómo de esa caída vuelve a levantarse, percibimos en el corazón sentimientos de pena y piedad, pero al mirar también la superficialidad, la vanidad y el exacerbamiento de la sexualidad en la realidad actual nuestro corazón se pregunta: ¿vale la pena seguir con el esfuerzo?, intentar de nuevo si continuamente tropezamos en mil situaciones tan lejanas a nuestra vocación cristiana.
—Hoy decidimos: vale la pena seguir a Cristo —se leía en una lona que dos feligreses llevaron durante el viacrucis.
Hoy miércoles, a las 5 de la tarde, en la iglesia parroquial será la misa de unción de enfermos que oficiará el obispo auxiliar Pedro Mena Díaz.— G.T.V.
