Empleados dejan sin ventanas ni puertas un cuarto
TIZIMÍN.— Tras constatar las precarias condiciones en las que vivía María Petrona Tuz Euán, vecina de la colonia San José Nahbalam, la Comuna le ofreció apoyo de vivienda, pero hace algunas semanas que se dejó a medias la construcción.
Hace un mes se hizo público el caso de la mujer de 75 años de edad, a quien le amputaron una pierna y padece de diabetes.
Su hija María de Lourdes Durán Tuz cuida de ella, le da de comer y también un espacio donde dormir.
A falta de recursos económicos, Lourdes Durán y las nietas de Petrona Tuz hicieron público el caso en busca de ayuda.
Sus peticiones fueron escuchadas, pues funcionarios de la Comuna y personal de un partido político le llevaron despensas, láminas de cartón y asistencia médica. Las autoridades municipales le dijeron que mandarían a hacerle un cuarto para que viva mejor, ya que estaba en una pequeña cocina.
Su hija y su yerno le hicieron y forraron una pieza más amplia, donde Petrona Tuz permanece todo el día en su hamaca.
Lourdes Durán afirmó que a pocos días de que visitaron a su mamá para ofrecerle ayuda, llegaron trabajadores de una constructora con el material para empezar a edificar un cuarto.
Lo que ahora les parece extraño es que hace algunas semanas los trabajadores les dijeron que volverían, pero no ha ocurrido. Aunque el cuarto ya está terminado, le faltan ventanas y puerta, de modo que Petrona Tuz aún no habita la pieza.
Lourdes Durán afirmó que cuando los albañiles se retiraron prometieron volver, ya que les dijeron que también faltaba la pintura.
Explicó que al mediodía tratan de rociar agua alrededor de la pieza donde se encuentra su mamá, “para que no encierre el calor y se le suba la presión”.
También expresó que su mamá continúa recibiendo asistencia médica del DIF Municipal para controlar sus niveles de azúcar.— WENDY ARACELLY UCÁN CHAN
