Llega a Cacalchén tras un recorrido de 13 kilómetros
RUINAS DE AKÉ, Tixkokob.— Como desde hace más de 120 años, la comunidad fue abarrotada desde temprana hora el pasado sábado por cientos de feligreses de comunidades como Cacalchén, Tixkokob y Ekmul para el traslado de la imagen del Cristo Negro para su tradicional visita a Cacalchén.
El Cristo fue bajado del altar por los custodios y al canto de “Viva Cristo Rey” la multitud manifestó su amor y devoción a la imagen, mientras los guardianes organizaban el traslado.
Una vez que la imagen fue puesta en una caja de madera en forma de cruz, ésta fue cargada en hombros por varios hombres, quienes descendieron desde lo alto de la capilla, construida sobre un basamento maya, hasta la explanada.
La procesión comenzó a las 3 de la tarde. Partió de la capilla de la Inmaculada Concepción en esta comunidad rumbo a Cacalchén.
Los devotos recorrieron 13 kilómetros de camino de terracería hasta llegar a Cacalchén, donde la imagen fue recibida a las 7 de la noche por los gremios.
Numerosas personas han acudido a la capilla para venerar la imagen con flores, veladoras y rezos.
Bienvenida
El Cristo Negro pernoctó en su capilla y anteayer domingo por la tarde recorrió las principales calles hasta llegar al templo parroquial de San Pedro y San Pablo, donde el párroco ofició una misa de bienvenida.
La venerada imagen retornará a Ruinas de Aké tras la celebración del Día de la Santa Cruz (3 de mayo).— MIGUEL ÁNGEL ROJAS TAMAYO
