SITILPECH, IZAMAL.— Tras dar millonarios golpes en Tahdziú y Dzilam González, entre otros municipio, los ladrones de paneles solares llegaron a operar a esta comisaría ubicada a 82,7 kilómetros de Mérida.
Pequeños ganaderos reportan que desde hace unos meses ocurre una ola de robos de las estructuras fotovoltaicas que instalaron en sus ranchos.
Destacan que los hurtos les perjudican porque no solo pierden el dinero invertido sino además afrontan problemas para atender sus unidades ganaderas en esta temporada de sequía.
Precisan que, sin los paneles solares, las unidades se quedan sin poder extraer agua de los pozos para darle de beber al ganado y regar algunos mecates de pastizal para la supervivencia de los animales.
Algunos ganaderos aseguran que quienes podrían estar de los robos son los mismos que instalaron los equipos y que seguramente los venden a otros productores de esta región o del oriente del Estado, ya que por los lugares por donde se roba el equipo se pueden conectar a Buctzotz, Tunkás, Dzoncauich, Espita, Panabá, Sucilá y Tizimín.
En junio de 2017, en tres unidades de riego de campesinos de Tahdziú robaron 52 paneles solares, el botín fue de poco más de $1 millón. Las víctimas denunciaron el hurto ante la Fiscalía del Estado en Tekax.
Tres meses después, los delincuentes sustrajeron 25 piezas fotovoltaicas, una batería de almacenamiento, un transformador de energía y tres vacas en el rancho de Jorge Azcorra Aldecua. El botín fue de casi $1 millón. Las autoridades municipales y estatales tomaron datos del hurto.- JOSÉ CANDELARIO PECH KU
