PETO.— Un grupo de albañiles se las ingenió para ver el partido de fútbol entre México y Suecia mientras colaban un techo, mientras paleaban tenían la mirada en una televisión y aunque comenzaron apoyando a la selección mexicana, terminaron ovacionando a la Corea del Sur.
Los albañiles colocaron un televisor en el techo donde iban a trabajar para no perderse ningún detalle del encuentro, de forma rústica colocaron unos bloques para acomodar la televisión e instalaron una antena “para tener buena señal”.
Los ánimos de los trabajadores estaban por los suelos al ver a su equipo al borde de la eliminación, cuando de pronto el gol del equipo coreano los hizo brincar y gritar mientras alzaban sus palas y cucharas en la una obra de la calle 59, cerca del periférico de Mérida.
Curiosamente el dueño de la obra les había dicho que “si México perdía no habría cervezas ni chicharra”, luego que exigieran su derecho de ver el encuentro deportivo.
Cabizbajos, los albañiles continuaban sus labores con la esperanza de que algo cambiara pero al saber que si el partido de Alemania y Corea del Sur empataba o el equipo coreano ganaba, les daba el pase a la siguiente ronda a los mexicanos y les dio ánimos nuevamente, la jornada se convirtió en euforia cuando Corea anotó el primer gol.
Incluso uno de los albañiles dijo que “tenía un vecino que es chino o coreano” y cuando termine su jornada laboral “iría a abrazarlo”.
Al final la fiesta continuó para los albañiles, pues pese a que México perdió hubo cervezas y chicharra, desde el techo donde colaban. MIGUEL ÁNGEL MOO GÓNGORA
