Pláticas, cine-foro, convivencia y hora santa en Dzilam
DZILAM GONZÁLEZ.— Con una misa e incluso el corte de listón se inauguró anteanoche domingo la Semana del Monaguillo, con el lema “Con mi servicio y juventud, descubro mi vocación”, en la parroquia San Francisco de Asís, la cual concluirá el domingo 15.
A pesar de la lluvia, numerosos católicos participaron en la ceremonia de inauguración encabezada por el párroco de la comunidad, Melchor Rey Trejo Alvarado, quien estuvo acompañado de todos los monaguillos.
Luego del corte del listón inaugural se inició la celebración eucarística.
En la primera lectura se reflexionó sobre la vocación de Ezequiel como profeta y cómo escucha la voz de Dios, quien le encomienda una difícil misión, ya que el pueblo era rebelde y desobediente.
Durante la homilía el sacerdote invitó a la feligresía a vivir su profetismo y tomó como ejemplo a San José Sánchez del Río, patrono de los monaguillos, cuya imagen presidió la celebración eucarística.
Historia
El párroco explicó que el patrono de los monaguillos fue martirizado el 10 de febrero de 1928, le desollaron los pies con un cuchillo, lo sacaron del mesón y lo golpearon mientras caminaba al cementerio. Los soldados querían hacerlo apostatar a fuerza de crueldad, pero no lo lograron. Dios le dio fortale-za para seguir caminando.
Cuando llegó al panteón, preguntó cuál era su sepultura, y con un rasgo admirable de heroísmo, se puso de pie al borde de la propia fosa para evitar que los verdugos trasladen su cuerpo.
Los esbirros se abalanzaron sobre él y comenzaron a apuñalarlo, mientras él gritaba: “¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Virgen de Guadalupe!”.
El capitán jefe de la escolta le preguntó, no por compasión, sino por crueldad, qué les mandaba decir a sus padres, a lo que respondió José: “Que nos veremos en el cielo. ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Virgen de Guadalupe!”.
Tras repetir estas frases, el capitán le disparó a la cabeza, y san José Sánchez del Río cayó dentro de la tumba, bañado en sangre, y su alma volaba al cielo.
El 10 de febrero de 1928, sin ataúd y sin mortaja, recibió directamente las paladas de tierra y su cuerpo quedó sepultado. Años después sus restos fueron inhumados en las catacumbas del templo expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús. Actualmente reposan en el templo parroquial de Santiago Apóstol, en Sahuayo, Michoacán.
Actividades
Durante la Semana del Monaguillo se realizarán diversas actividades, entre ellas, un cine-foro, visitas a enfermos, pláticas con padres de familia de los monaguillos, hora santa y una convivencia entre acólitos de las parroquias San Francisco de Asís y San Juan Bautista.
El próximo domingo 15, a las 7 de la noche, se oficiará la misa de clausura.— Miguel Ángel Rojas Tamayo
