Juan Caamal Collí

Un cacahuatero continúa la venta pese a dificultades

TZUCACAB.— Juan Caamal Collí, de 87 años de edad, cacahuatero desde hace más de 25 años, dijo que hace su vida normal porque mejoró de su enfermedad de la próstata, pero ahora le afecta el reumatismo, el cual le dificulta caminar.

Sin embargo, continúa la venta de pepitas, chicharrones y cacahuates, estos últi-mos con el método tradicio-nal de horneado manual.

Caamal Collí causó consternación en la villa luego que en abril pasado perdió parte del dinero que había juntado para hacerse una operación de próstata.

El octogenario es muy conocido en la comunidad ya que, a pesar de su avanzada edad, se gana la vida vendiendo cacahuates, pepitas y chicharrones.

Después de dar a conocer su situación, un médico de Cancún se ofreció a darle atención médica gratuita y operarlo si lo requería. Tras checarlo, dijo que no requería la cirugía y que con tratamiento mejoraría.

Después de cuatro meses Juan Caamal ha mejorado de su enfermedad, continúa su tratamiento y ya vende “como de costumbre”.

Entrevistado en su modesta vivienda de la calle 13 con 36 de la colonia Esperanza, dijo que ya se siente mejor de la próstata, pero “me está afectando el reuma” y se le dificulta caminar.

“Todos los días tomo mis pastillas desde que me retiraron la sonda, antes no podía caminar, pero ahora ya me siento mejor”, indicó.

“El reumatismo me está afectando las caderas, por eso camino con mucho trabajo, pero siempre salgo a vender, aunque sea poco, porque hoy en día la situación está muy difícil. Ahora solo vendo $80, cuando las cosas mejoran hasta $100; hace 25 años había buena venta, hasta $700 u $800 al día”, afirmó.

Para sus cacahuates usa un tambor que mandó a construir con manigueta, con la cual le da vueltas sobre las brasas, para que se cuezan de manera homogénea y “darles un sabor inigualable”.

“Hoy por las bajas ventas solo preparo muy poco, una o dos docenas de cada producto, para que no se eche a perder, ya que no se vende pronto”, comentó.

“Hace más de 25 años que me dediqué solo a la venta. Antes vendía, pero no todos los días y no solo eso hacía, era productor. Recuerdo cuando trabajaba en el campo, tenía que caminar unas 12 horas para llegar a Tzucacab, porque no había medios de transporte. Me quitaba a las 4 de la mañana de Noh Cruz, donde trabajaba, y llegaba a las 4 de la tarde”.

“No puedo trabajar como antes, pero tengo el apoyo del gobierno con el 65 y Más, aunque es poco, pero con lo que gano sale para vivir y me ayudan a veces mis hijos”, señaló.— MARTÍN CHAC BACAB

 

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