Elementos de la Policía estatal al auxiliar a un grupo de jóvenes que casi se ahogan luego de que una marejada los arrastró en Chuburná

MÉRIDA.- La zona de Chuburná Puerto donde unos jóvenes se llevaron ayer domingo el susto de su vida  “es inestable” y “muy peligrosa”, de acuerdo con comentarios de bañistas que han sido protagonistas de episodios similares.

“No hay ningún letrero que advierta del peligro que se corre al meterse a bañar”, dice Iraní Oramas, una de cinco jóvenes que fueron rescatados ayer por una lancha turística cuando estuvieron a punto de ahogarse.

“Si no pasaban los lanchistas no íbamos a sobrevivir; no podíamos nadar, las corrientes formaban una especie de remolino y nos arrastraban”, añade.

Iraní relata que fue a Chuburná Puerto con varios amigos, todos veinteañeros, porque otra amiga les comentó que estaba tranquilo y se podía nadar.

“Fue desesperante”

“Nunca había ido”, dice. “Cuando llegamos había muchas personas, muchas familias. Decidimos meternos porque el agua estaba tranquila y bajita, nos cubría de la cintura para abajo”.

“Después de un rato varios amigos empezaron a pedir ayuda porque cayeron en una fosa y no pisaban, pero no pasó a más”, agrega.

“Aunque pensamos que estaban bromeando, mi novio, yo y otros tres amigos comenzamos a regresar a la playa por donde nos metimos, pero caímos en una especie de fosa, no pisábamos, y nos empezamos a ahogar. Fue desesperante”.

Como informamos, los jóvenes, fueron rescatados por una lancha turística y presentaron vómitos, mareos, fatiga y dolor muscular.

Iraní dice que algunos estaban inconscientes y sus tres amigos fueron hospitalizados, pero solo les pusieron suero para rehidratarlos y los dieron de alta.

La joven lamenta que no haya vigilancia en esa zona peligrosa para los bañistas.

Según comenta, los tripulantes de la lancha que los rescató les dijeron que tuvieron suerte, porque ellos solo habían ido a buscar la pelota de un niño cuando vieron que necesitaban ayuda. También les comentaron que antes había un letrero de advertencia, pero ya no hay nada.

“Es culpa de las autoridades que no ponen nada que advierta que esa zona es muy peligrosa”, afirma Iraní. “Lo peor es que había mucha gente, incluso niños, y algunas personas comentaron que les ha pasado lo mismo”.

“No hacíamos un reto”

“Según nos dicen, después de lo que pasó ayer (domingo) pusieron unos cordones para impedir el paso, pero deberían poner letreros permanentes que digan que está prohibido nadar, porque es una zona muy inestable, está bajito, pero de repente ya no pisas y la corriente te arrastra y aunque sepas nadar, no puedes porque se forma una especie de remolino que te atrapa”.

La joven también lamenta muchos comentarios que se han hecho sobre lo sucedido, “porque no estábamos ebrios, ni hicimos ningún reto. Solo nos metimos a nadar como muchos de los que estaban en la playa”.

Así mismo se dice sorprendida ya que en algunos medios se publicaron sus nombres, edades y direcciones. Datos solo dieron a los policías de la Secretaría de Seguridad Pública que acudieron al lugar de los hechos.- JORGE PINZÓN FRANCO

Lluvia Daniela Magaña Peralta, licenciada en Comunicación Social por la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), es periodista y editora web. Ingresó a Grupo Megamedia en 2018. Se especializa en información local, nacional e internacional, así como temas de género, certámenes de belleza y actualidad.