Van al rescate de oficio en peligro de desaparecer
TEKAX.— Lo que hace es “devolver los huesos a su lugar”, así define Filiberto Góngora Basto, un conocido médico tradicional de esta ciudad, el oficio que aprendió de su tío abuelo hace 25 años y que ha ejercido en su vivienda ubicada en la colonia San Francisco.
Maestro de profesión, “Fili”, como es ampliamente conocido Góngora Basto en la comunidad, se dedica desde hace muchos años a tratar de manera tradicional problemas físicos como luxaciones, torceduras, desgarres musculares, entre otros males similares.
El médico tradicional señala que fue en 1993, un año después de que falleció su tío abuelo, José Dolores Góngora, cuando supo que había heredado estos conocimientos que nunca había practicado, más que en su mente al ver cómo su familiar atendía a cientos de pacientes con problemas similares.
“Mi tío abuelo era sobador y en aquel entonces mucha gente, antes de ir al doctor, acudía con él para que los ayudara con su malestar, y luego se olvidaban de ir al hospital. Tenía esa habilidad y conocimientos para ayudar a las personas.
“En aquel entonces muchos confiaban en los médicos tradicionales. No como ahora, y es por ello que pocos nos dedicamos a este oficio; luego de que supe que heredé esos conocimientos tomé varios cursos para poder ayudar a más gente”, relata Góngora Basto.
Clientela
En su vivienda ubicada en la calle 55 entre 64 y 66, de la colonia San Francisco, “Fili”, atiende al día de tres a cuatro personas con problemas de dolor, a consecuencia de lesiones musculares o de los huesos.
“Las luxaciones son los males más frecuentes, que es cuando los huesos se mueven de su lugar. Principalmente pasa en los tobillos y hombros, y quienes presentan estos males todo el tiempo son los que practican algún deporte.
“Hace unos días atendí a una mujer que ya no podía mover su cuello. Luego de una hora de tratamiento se fue contenta, y al ver esas reacciones es cuando decimos que lo que hacemos está ayudando a mucha gente”.
En la región, todavía hay mucha gente que busca los servicios de los médicos tradicionales, pero actualmente son pocos los que ejercen este noble oficio. Hasta esta ciudad llegan personas de Quintana Roo y otros municipios de la región para recibir tratamiento.
Los interesados en acudir con “Fili” —cobra por servicios entre $150 y $200—, pueden comunicarse al teléfono celular 99-71-07-68-20.
Aprendizaje
De sus abuelos heredó los conocimientos para tratar 12 enfermedades con diferentes tipos de plantas, pero con el paso de los años, Mario Euán Chan ha dominado los saberes sobre la medicina tradicional maya y ahora puede curar hasta 30 males distintos, según dice.
Euán Chan, septuagenario originario de Tabí, Sotuta, relata que los conocimientos sobre la medicina tradicional los aprendió de sus abuelos y sus padres, y que ya tiene más de 20 años enseñando sobre herbolaria a personas de diferentes comunidades del Estado.
“Hace muchos años nos juntamos entre varios médicos tradicionales en Sotuta, y cada uno habló de sus conocimientos. Así fuimos aprendiendo más, entre todos, y al terminar ya sabía curar más de 20 tipos de enfermedades y entonces comencé a practicar”.
“A cada persona que llegaba a mi casa le decía cómo tratar su enfermedad con las plantas y así fui aprendiendo. Ahora sé curar casi todo tipo de enfermedad, conozco los tratamientos para la diabetes, piedras en el riñón y la vesícula, problemas de arenilla, quistes en el estómago y la piel; tos y asma…”.
Casi para todo
El médico tradicional refiere que con apoyo de otras personas aprendió a elaborar jabones para los problemas de caída de cabello y granos, ungüentos para dolores musculares, hemorroides y muchas enfermedades más.
A pesar de la importancia de la preservación de estos conocimientos, Euán Chan cree que éstos se están perdiendo por falta de interés de las nuevas generaciones.
“Es muy difícil que las nuevas generaciones se interesen por la medicina tradicional. En Valladolid, por ejemplo, convocamos a la gente que quería aprender, llegaron dos grupos, pero eran personas de la tercera edad. Los que aprendieron ahora se dedican a la venta de productos para el tratamiento de enfermedades. Es un avance, y es importante que estos conocimientos los sigan poniendo en práctica.
“Tengo una alumna que hace poco recibió un premio en el Congreso del Estado. A través de un diputado que trató por problemas de tos se dio a conocer y la convocaron para hacerle un reconocimiento. Ella me invitó y nunca pensé pisar ese lugar solo por mis conocimientos”.— Hérbert Nelson Bacab Poot
Desidia
“Es muy difícil que las nuevas generaciones se interesen por la medicina tradicional”, opina Mario Euán Chan, quien ha dominado los saberes sobre la medicina tradicional maya y ahora puede curar hasta 30 males distintos, según dice.
Invitado especial
Por sus conocimientos y, a través de una alumna suya, Euán Chan fue invitado al Congreso del Estado. “Nunca pensé pisar ese lugar solos por mis conocimientos”, comentó.
