Misa de unción de enfermos se oficia en Progreso
PROGRESO.— Unos 100 habitantes de este puerto que padecen alguna enfermedad asistieron a la misa de unción de enfermos que oficiaron los padres Óscar Cetina Vega y Aarón Sánchez Bobadilla, párroco y vicario de la Purísima Concepción y San José, respectivamente.
La ceremonia eucarística se había programado para Miércoles Santo, pero se pospuso y fue oficiada ayer a las 5 de la tarde. Asistieron numerosos enfermos, unos en sillas de ruedas, quienes fueron llevados por sus familiares hasta el recinto.
Los dos sacerdotes ungieron a los enfermos y colocaron las manos sobre la cabeza de las personas.
Cetina Vega precisó que la misa de unción de enfermos no es lo mismo que la de sanación, y recordó que Jesús primero perdonó de sus pecados a un paralítico y después lo hizo caminar.
También comentó que hace 7 años cuando estuvo enfermo, fue ungido por el extinto padre Jacinto Adriano Wong Romero, expárroco de este puerto.
El padre agregó que a los pocos meses de nacer estuvo a punto de morir de asma.
El párroco señaló que la enfermedad y sufrimiento es una condición que disminuye la calidad de vida de las personas y también de quienes los cuidan.
“En la enfermedad se da testimonio de fe y esperanza, son una bendición de Dios en medio de los seres queridos”, expresó en la homilía.
Gracia de Dios
Cetina Vega recalcó a los fieles que la enfermedad no es sinónimo de santidad, pues los enfermos necesitan de la gracia de Dios.
“En sus oraciones pidan por su salud y que quieren ser buenos enfermos”, dijo.
El párroco refirió que muchas personas que tienen a sus papás enfermos no acuden a misa a escuchar la palabra de Dios, pero sí los llevan a pasear, por lo que pidió a los hijos que tengan ese cuidado con sus padres.— GABINO TZEC VALLE
