Si lo que mal empieza, mal acaba, no hay buenos augurios en Progreso.

La ola de robos y asaltos con que los progreseños y extranjeros avecinados en el puerto comienzan este año no es una mala racha, sino –con base en la incidencia delictiva oficialmente documentada— la prolongación de una problemática que dejó a 2019 –el primer año completo de Julián Zacarías Curi como presidente municipal— con un aumento de 387.5% en los hurtos a casa habitación con respecto a 2018.

En su reporte de diciembre, difundido anteayer, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública consigna 17 denuncias por robo a casa habitación en el último mes del año; en diciembre de 2018 se registraron 7 casos.

Así, durante todo 2019 fueron visitados por los amantes de lo ajeno 195 hogares en Progreso, con base en las denuncias formales. El total de robos a casa habitación reportados ante Ministerio Público en 2018 fue de 40, y en 2017 hubo 88 casos.

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Para visualizar la magnitud de la situación habría que considerar la cifra negra (delitos cometidos, pero que no se denuncian); aunque ese factor es variable, el Inegi considera que en México es de 1 a 10, es decir, la autoridad no tiene conocimiento de nueve de cada 10 casos porque el afectado no interpone denuncia.

Uno cada 45 horas

Los 195 “golpes” oficialmente registrados por la Fiscalía General del Estado en los hogares de Progreso durante 2019 representan un ritmo de 16.2 casos mensuales, lo cual se puede traducir en que cada 44.9 horas se registra un robo a casa habitación en este municipio.

En ninguno de esos eventos se utilizó la violencia.

El período en el cual los cacos tuvieron más actividad abarcó de mayo a julio, con 24 robos los dos primeros meses y 26 el tercero. Febrero fue el mes con menos casos: apenas tres.

Progreso: la tasa más alta en robos

Pero 2019 no solamente deja a Progreso con una preocupante estadística en el robo a casa habitación y un desafío para las autoridades. El año pasado, Progreso se convirtió en el municipio yucateco que registró la más alta tasa en ese delito: 32.98 casos por cada 10 mil habitantes.

En segundo lugar quedó Umán (con 18.27 casos por cada 10 mil habitantes) y en tercero Kanasín (11.9 por cada 10 mil habitantes). Con sus 961 hurtos en hogares, la tasa de Mérida quedó en 10.76 casos, igual por cada 10 mil habitantes.

Este cálculo se hizo con base en el número de residentes que, según el Inegi, había en esas comunidades en 2015, sobre 10 mil, pues salvo Mérida los otros municipios no llegan a 100 mil habitantes.

En cifras absolutas, de 2018 a 2019 en los habitualmente conflictivos Kanasín y Umán disminuyó la incidencia de robos a casa habitación: En el primer municipio los hurtos pasaron de 227 a 115 (-50.6%) y en el segundo de 125 a 101.

Colaborador de Diario de Yucatán y Grupo Megamedia desde 1998. Ha desempeñado diversos cargos en Mérida, interior del Estado y Campeche. Actualmente es subdirector editorial y editor en jefe de yucatan.com.mx