Imborrable día: fue la última vez que vio a su hijo
PROGRESO.— El domingo 23 de febrero, un día antes de su mortal detención, Gaspar Avelino Sulub Cimé almorzó una mojarra blanca en tikin xic que le preparó su papá, José Avelino Sulú Ku, quien vio a su hijo por última vez ese día a las 1:30 de la tarde, cuando su vástago fue por el pescado a la casa familiar, en la calle 37 entre 88 y 90 de la colonia Feliciano Canul Reyes, en este puerto.
Sulu Ku narra la última visita que su hijo le hizo y dice que ese domingo 23 no se le olvida porque fue el último día que vio a su hijo vivo.
Recuerda que siempre que Gaspar Avelino quería comer pescado en tikin xic, él se lo preparaba, pues le gustaba comer ese guiso.
“Ese domingo, como siempre, mi hijo llegó contento, vacilador; me dijo: ‘¿Cómo estás Sulubal’. Así me llamada de cariño, platicamos un rato, comentó que iba a pasar los días del Carnaval hospedado en un hotel cerca de la playa”, rememora.
“Se llevó su mojarra blanca en tikin xic; no llevó su automóvil porque si tomaba bebidas alcohólicas no manejaba, se cuidaba, así que el domingo (23 de febrero) se despidió de mí y de su mamá, Florentina Cimé Tun; lo noté contento y vacilador.
Sulú Ku dice que no volvió a saber de su hijo hasta el martes 25, cuando no fue al malecón, a diferencia de sus demás familiares, para el último paseo de los carros alegóricos del Carnaval.
Estaba en su casa, antes de las 2 de la tarde, cuando sus hijas y nietas le dieron la noticia de que mataron a su hijo y él quedó impactado.
“No podía creer que mi hijo, a quien vi sano, contento, vacilador, estuviera muerto. Era el consentido de mi esposa, ella está enferma y la repentina e inesperada muerte de Gaspar la dejó muy mal”, expresa.
“A mi hijo lo detuvieron (el lunes 24 a las 10:30 p.m.) a los pocos minutos que salió del hotel donde se hospedó, acababa de abordar un automóvil de Uber, lo bajaron los policías estatales, lo subieron a una patrulla y se lo llevaron vivo. El martes nos enteramos de su muerte, que lo mataron.
“Solo pido justicia”
“Mis nietas con mis hijas están viendo el caso; yo me siento cansado y muy triste”, indica “Solo pido justicia, mi hijo fue muy alegre, con ganas de vivir, fue pescador viajaba en un barco.
“Estuvo preso por cuestiones de droga; cuando salió libre decidió cambiar su forma de vivir. Se dedicaba a la compraventa de pescado, vivía en Mérida, pero todos los días nos visitaba, su alegría nos contagiaba, pero me lo mataron”, lamenta.
Sulub Cimé tenía 45 años de edad, los cumplió el 4 de enero; su familia tiene una fotografía con su pastel.
Acostumbraba vestir ropa deportiva; por eso sus hermanas e hijas colocaron esas prendas que usaba, una gorra y sus sandalias en una mesa, en la casa donde lo velarán; detrás están las coronas.— G.T.V.
Apellido diferente
José Avelino Sulú Ku narra que cuando asentó a su hijo Gaspar Avelino Sulub Cimé en el Registro Civil le pusieron Sulub.
Emigraron
Sulú Ku tiene 77 años de edad y es originario de Mérida; su esposa, Florentina Cimé, tiene 74 años y nació en Timucuy. Se establecieron es Progreso desde hace 50 años.
Exbuzo langostero
Sulú Ku viajaba con su esposa a Timucuy, donde conoció a directivos de la cooperativa Pescadores del Golfo de México y se enroló en barcos que pescan langosta. Trabajó como buzo; por su edad se retiró, pero va al muelle de Yucalpetén y sus compañeros de la cooperativa le regalan pescado y langosta.
