Anticipan alza de precios por efecto de la pandemia
TIZIMIN.— El efecto por la pandemia de Covid-19 se extiende al sector pesquero y a los consumidores locales que, en esta temporada de Cuaresma, únicamente encontrarán pescado frito y fresco de las especies populares y a altos precios debido a que hay inactividad en los puertos de esta región.
Heysler Pacheco Alcocer indicó, en entrevista, que los pescadores no están saliendo a la captura de otras especies de escama porque, además de la veda de mero, no existe mercado para desplazar el producto ni en lo local ni en las cooperativas.
“Temen que luego de invertir en insumos y combustible no tengan a quien venderle su producto, y ahora únicamente están capturando mojarras para su consumo, aunque si alguien se los pide lo venden”, dijo.
En los primeros días de inactividad en alta mar por la cuarentena por la pandemia, ofrecieron mediante las redes sociales a 120 pesos la docena de mojarras plateadas o de río.
Sin embargo, el jueves 19 y el viernes 20 ofrecieron la misma docena a 100 y 90 pesos antes de freír.
Bajaron el precio debido a que poca gente llega al puerto por pescado, y los que lo logran obtener lo venden en Tizimín y sus alrededores a 120 pesos el kilo ya frito, o sea, con una docena pueden duplicar su inversión.
El viernes, día que se suele comer pescado frito por la Cuaresma, pocos establecimientos contaban con tres o cuatro variedades de especies, entre ellos la rubia, que se vende a 120 pesos el kilo, y el jurel, con un poco menos de precio.
Varios vendedores de pescados consultados indicaron que en las próximas semanas se podría incrementar el precio de este alimento, desde luego si las condiciones sanitarias por la pandemia les permiten continuar laborando.— Megamedia
