Agricultores descargan productos en una de las entradas de Valladolid para subirlas a otro vehículo y transportarlos al centro de la ciudad

Pagan doble en Valladolid por cierre de accesos

VALLADOLID.— Contraviniendo su postura inicial, ahora el alcalde Enrique Ayora Sosa ordenó cerrar los accesos a la ciudad para impedir que entren personas foráneas y de municipios cercanos, lo que originó un caos en la entrada ubicada camino a Chichimilá, donde se registraron discusiones y hubo molestia de taxistas que vienen de otros municipios, debido a que dejan a sus pasajeros en el lugar y luego taxistas locales los llevan al centro, de tal modo que los usuarios pagan dos veces.

Al inicio de la contingencia, el alcalde, en un comunicado, informó que está prohibido bloquear el derecho de comunicación, y solo el presidente de la República lo podía hacer, motivo por el cual dejaba pasar a todo vehículo con turismo, pero la medida dispuesta ayer evidencia que cambió radicalmente de opinión.

Un pasajero de unos 70 años de edad, que venía en un taxi de Chichimilá, fue bajado por policías municipales de un taxi, luego uno de ellos lo empujó al tiempo que le decía “no vas a pasar” y casi ocasiona que caiga, conducta que fue reprobada por numerosas personas que observaron el incidente.

Sobre el asunto, de acuerdo con informes de la Policía estatal, el policía agresor fue retirado del lugar y según se dijo lo llevaron arrestado, pues no es posible que mientras otros agentes intentan hacer bien su trabajo de resguardar la seguridad, uno de ellos asuma conductas inaceptables. Y se dio la orden de tratar con respeto a todos los llegan.

El ayuntamiento dio la orden de impedir el acceso a personas foráneas, para lo cual se intensificó la vigilancia en los cuatro accesos a la ciudad circulando por las carreteras federales, en donde policías municipales y estatales montaron retenes.

En los accesos desde Cancún y Mérida, incluso el que viene de Tizimín, no dejaron ingresar a ninguna persona que no acredite que su estancia en la ciudad se debe a una situación de urgencia, o en su defecto demuestre que viene a trabajar en los negocios permitidos, de lo contrario se le regresa.

Sin embargo las acciones que se llevan al cabo, al parecer no fueron planeadas correctamente, debido a la serie de errores que se cometieron ayer miércoles como fue el caso del acceso por Tizimín, ya que se bajó de un taxi a un grupo de enfermeros que se dirigía al Hospital General y los obligaron a caminar casi dos kilómetros para llegar a su centro de trabajo.

Un anciano que se identificó como Serviliano Hau Pomol, vecino de Hunukú, comisaría de Temozón, llegó a pagar su abono en Elektra, y lo obligaron a caminar desde la entrada hasta el centro de la ciudad distante más de dos kilómetros.

En el acceso que viene de Chichimilá fue el más conflictivo, debido a que no dejaron pasar a ningún taxi de ese poblado. En los de Tekom y Tixcacalcupul, los obligaron a dejar su pasaje en el lugar, para que taxistas de esta ciudad los lleven al centro a sus diligencias.

La medida, según los taxistas de esos tres municipios, “es un plan con maña” del alcalde Enrique Ayora Sosa, ya que de esa forma les está dando trabajo a los ruleteros locales, ante la casi nula actividad que tienen, pero no se da cuenta que los más afectados son los usuarios, pues pagan $30 de Chichimilá a Valladolid, y luego otra cantidad para que los lleven al centro, de modo que se gastan $60, y otros $60 de vuelta, $120 en total, lo cual es mucho, sobre todo en este tiempo de emergencia que se está viviendo.

Los taxistas de esos tres municipios comentaron que tratarán de hablar con sus respectivos alcaldes para que los apoyen, sobre todo a la gente que va a la ciudad a realizar diversas acciones que son de necesidad.

En uno de los autos viajaba el anciano, al parecer a cobrar unos apoyos en el Banco, pero no se lo permitieron, y fue agredido por un agente de la Policía Municipal, por lo testigos de los hechos comentaron que ojalá el alcalde se lo lleve a su casa.

Alfonso Rivero Flores, presidente de prestadores de servicios del Centro Histórico, manifestó que están de acuerdo con las medidas que se están tomando, sin embargo las acciones llevadas al cabo en el acceso a Valladolid viniendo de Chichimila puso en evidencia que las autoridades actúan sin criterio y con discriminación, ya que dentro de los que no fueron dejados entrar hay numerosos trabajadores de pequeñas empresas de la ciudad que sí están autorizados a laborar, como el Hospital General, clínicas privadas, empleados de gasolineras, de tiendas de autoservicio, restaurantes con servicio a domicilio, entre otros.

Comentó que él como otros líderes empresariales le pedirán una explicación al alcalde, ya que considera que no son correctas las decisiones que se toman en ese sentido, no dejando pasar a los trabajadores, cuyas empresas tienen permitido laborar.— Juan Antonio Osorio

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