Los ambulantes resienten efectos de la cuarentena
TIZIMÍN.— Al ser su trabajo diario el único sustento que tienen para sus familias, vendedores ambulantes hacen lo posible para resistir la crisis económica ocasionada por la pandemia del coronavirus.
En estos días de cuarentena, la mayoría de los vendedores ambulantes de Tizimín continúan con sus actividades cotidianas, incluso el horario de trabajo ha aumentado pues la situación cada vez se pone más crítica.
La mayoría de los ambulantes reconoce que sus ganancias diarias han disminuido hasta en un 50% de lo que estaban acostumbrados a percibir.
Víctor Chi Dzib, quien se dedica a la venta de granizados en la plaza principal, hasta hace 15 días su ingreso era de 200 a 300 pesos por día, pero hoy apenas saca entre 50 y 70 pesos.
“Si no vendo, no gano. Mis dos hijos y mi esposa dependen de mí”, expresa.
Pone como ejemplo que el jueves ganó $250 y tras dividir la ganancia con su patrón apenas le quedó $75.
“Vivimos al día, y aunque quisiera no puedo quedarme en mi casa. Mis hijos tienen que comer, siento que estoy trabajando más y no rindo”, dice con la voz quebrada y al borde del llanto.
Victoriano Tec Chan, vendedor de helados, dice que “el día no sale como era antes”, pues ayer ya eran más de la 1 de la tarde y solo había percibido 62 pesos.
Según comenta, las pocas ganancias que obtienen es porque recorren fraccionamientos y colonias, pero no les va como esperan pues las personas tienen miedo a comprar y contagiarse del virus.
Incluso dice que como ambulante también está expuesto a enfermarse, pero si no trabaja no tienen “ni para la tortilla o los frijoles”.
Melesio Hau Choc solía vender gorras, cinturones, acero inoxidable y llaveros entre otros artículos en las cantinas, pero desde que se cerraron se le complicó la situación, y por si fuera poco la mercancía ya se le está agotando.
Sus proveedores le han dicho que tiene que esperar, pues la mercancía viene de China y el mercado de ese tipo de artículos está paralizado, o al menos eso le han dicho.
“No solo no tengo para invertir, no hay para comer y está por venir lo peor, parece que esto es solo el inicio; solo nos queda aguantar hasta donde podamos”, expresa
En cuanto a las instalaciones médicas para la atención de posibles casos de Covid-19, personal del Ayuntamiento realiza supervisiones, sobre todo en el hospital San Carlos.
Landy Arellano Domínguez, coordinadora del departamento de Desarrollo Social y de Salud de la Comuna, señaló que realizó una visita al nosocomio para constatar en qué condiciones estaban las áreas que se han habilitado para atender a personas que pudiesen llegar con el virus.
Incluso dice que se trata de apoyar en conseguir a través de donaciones el material que el personal necesita.
“No estamos preparados, ni el Estado cuenta con las instalaciones adecuadas y por lo consiguiente tampoco Tizimín, pero en lo que se pueda el Ayuntamiento hará su parte”
“Está costando trabajo conseguir el material, porque la demanda está al tope. Es complicado pero lo vamos a conseguir, se va a juntar y acondicionar bien las áreas porque no son espacios grandes para recibir a muchos pacientes”, dice.
Incluso señala que solo estará destinado para gente que de verdad requiera hospitalización urgente.
“Hoy no tenemos ningún caso positivo, pero no puedo asegurar cómo vamos a estar en los próximos días, todos estamos expuestos y en algún momento nos va a llegar, pero si nos cuidamos la afectación puede ser menor”, opina.
Lamenta que todavía hay personas que sigan su vida normal, andando en las calles, cuando es tiempo de quedarse en su casa y evitar los paseos.
“Hoy más que nunca las medidas de higiene deben ser más estrictas en los hogares por el bien de las familias”, advierte.— WENDY UCÁN CHAN
