Ante el silencio, sigue la psicosis por una muerte
VALLADOLID.— Preocupación y desesperación, manifestaron sentir vecinos del fraccionamiento Cupules, al no ver que las autoridades de salud apliquen alguna acción de sanitización en ese lugar luego de registrarse una muerte supuestamente por Covid-19, pues hasta ahora nadie ha acudido a fumigar el área.
Ayer publicamos que en un predio de ese fraccionamiento falleció un hombre de 40 años de edad, a cuya muerte se le atribuyeron características de coronavirus, pues según sus familiares apenas arribó hace 15 días de los Estados Unidos y se presume que ya venía contagiado.
Según los vecinos, el hombre tuvo “tos seca, fiebre y dolores en el cuerpo” y falleció en horas de la madrugada del jueves en el interior de su casa.
Luego de que el mismo jueves por la tarde fue levantado el cuerpo por una funeraria no se ha visto que ninguna autoridad mande fumigar el área, y la calle donde se ubica el predio que habitó con su madre y un hermano.
Los vecinos exponen que no se sabe si se aplicó algún protocolo a la madre y al hermano, pues no saben si están en cuarentena o si fueron llevados a un sitio de aislamiento, de modo que existe el riesgo de que todos ellos hayan contagiado a otras personas con quienes tuvieron contacto, como son encargados de las tiendas cercanas o que hayan acudido a un lugar público del lugar.
Los vecinos que viven a unos metros o sobre la misma calle, donde está el predio, manifestaron su preocupación porque no han visto a ninguna autoridad de salud o del municipio que haya tomado alguna acción al respecto.
Consideran que se debe acudir a sanitizar el área por donde estuvo el ahora occiso y sus familiares, pero no han detectado nada, motivo por el cual están preocupados y desesperados porque tampoco ellos pueden salir de sus casas.
Es obvio que las autoridades deben tomar acciones en ese lugar, dicen, así como también en las empresa donde laboraba, de lo contrario el contagio podría ser mucho mayor en esta zona si no se toman las medidas pertinentes.
De acuerdo con datos obtenidos, el ahora occiso era administrador del “Cenote Maya”, que es un parador ubicado entre las poblaciones de Chechmil y Sisbicchén, comisarías de Chemax, y es operada por “Aventuras Mayas”, de la empresa Alternative, que tiene sus oficinas en la Riviera Maya, de modo que temen que haya muchas personas contagiadas si en efecto murió por coronavirus, si no se toman las medidas correspondientes.
De acuerdo con datos obtenidos, luego de ser sacado de la casa el cuerpo en un ataúd, fue cremado, pero se desconoce el destino de sus cenizas, incluso no se sabe dónde se encuentran su madre y su hermano.— Juan Antonio Osorio Osorno
