Pese al riesgo de contagio, se inicia la pesca de mero
En plena contingencia por la pandemia de coronavirus, pescadores de Progreso se están embarcando en busca de mero, poniendo en riesgo su salud y su vida, empujados por los “intereses egoístas” de los propietarios de los barcos, denuncian ciudadanos del puerto.
Los empresarios no hacen caso de las indicaciones del gobierno del Estado, que como estrategia para frenar la expansión del virus ha ordenado que la población se quede en sus casas, añaden. Todavía ayer, el gobernador Mauricio Vila reiteró que “vivimos una contingencia muy seria. Sigamos con el máximo rigor posible todas las recomendaciones de salud”.
“Ellos saben bien del peligro que corren los pescadores, pero están desesperados por ganar dinero ahora que se levantó la veda del mero”, señala el arquitecto Mauricio Mier y Terán, uno de los ciudadanos preocupados porque esa falta de escrúpulos pueda ser una chispa que detone los casos de Covid-19 en el puerto.
“Se están aprovechando de la necesidad económica de los pescadores. Imagínate a 10 hombres en un barco… por días y sin ninguna medida de seguridad. Un solo contagiado podría infectar a todos los demás y éstos, bajando a puerto, sin saberlo, podrían enfermar a sus familias, que a su vez podrían transmitir el virus a mucha gente del puerto. No es aventurado pensar esto, porque la epidemia no es un juego”, dice.
“Bajo ninguna circunstancia debería permitirse que el interés egoísta de los empresarios pesqueros ponga en riesgo a la población. Que se esperen a que pase la contingencia, los peces no se van a ir a ninguna parte”, añade Mier y Terán, quien comenta que ya envió mensajes al gobernador Vila Dosal y al alcalde progreseño, Julián Zacarías Curi, enterándolos de la situación.
De acuerdo con el arquitecto, la capitanía de puerto prohibió a los propietarios de embarcaciones de recreo salir al mar, para evitar riesgos. “¿Y ahora, cómo es posible que para beneficiar a unos cuantos se ponga en peligro a toda la comunidad costeña?”.
Según esto, ya están en alta mar algunas embarcaciones. Y los pretextos que han esgrimido los propietarios es que todo es legal, que a pesar de la emergencia tienen permiso de las autoridades federales y que antes de embarcarse, en el Centro de Salud de Progreso y en una clínica particular (Centro Médico Americano), les hacen unos exámenes a los pescadores.
“Seguramente se limitan a tomarles la temperatura. No sé si esto es para reír o para indignarse, porque una prueba del coronavirus ni sabemos cómo es, quiénes lo hacen, qué se necesita o en cuánto tiempo están los resultados”, señala.
¿Qué está pasando en Yucatán? Cuando se permitió bajar a pasajeros del crucero enfermos del coronavirus por razones humanitarias, a la gente no le molestó el qué, sino el cómo, prosigue. “Nos tratan como si fuéramos retrasados mentales, no nos dicen nada porque creen que no somos capaces de entender y hacen las cosas de noche, al amparo de las sombras, a escondidas…
“Ya salieron algunos barcos… que los regresen y pongan en cuarentena. Inmediatamente, es peligrosísimo y es inhumano”.
Por mensajes de Twitter se sumaron más ciudadanos a la inconformidad. “Vamos a hacer una campaña para detener esta maniobra mortal en ciernes para los yucatecos. Todo para beneficio del armador o armadores”.
“Esto es preocupante porque la salud de los yucatecos no está para componendas y esto nos obliga a llamar la atención de todos los progreseños”.
Sabemos que el cierre de puertos corresponde a la federación, lo que estamos intentando es crear conciencia del problema hablando con los propietarios de los barcos y pidiéndoles que se imponga la sensatez y esperen a que pase todo esto, que no dejen salir al mar a sus pescadores, concluye el arquitecto Mier y Terán.
Con motivo de la contingencia, en la comisaría de Chicxulub continuó la vigilancia para impedir que meridanos lleguen a vacacionar a sus casas de playa.— Mario Durán Yabur / Megamedia
