Esta Semana Santa quedará grabada, anuncia
TIXMÉHUAC.— Misa a puerta cerrada en Jueves Santo ofició el presbítero Ricardo Cuytún Canché, recordando varios misterios , la institución de la Sagrada Eucaristía y del Orden Sacerdotal y el mandato del Señor sobre el amor fraterno.
La celebración fue transmitida en vivo por medio de redes sociales.
“Hoy recordamos la institución de la Sagrada Eucaristía y del Orden Sacerdotal y el mandato del Señor sobre el amor fraterno,
“Ahora bien, ¿a quién se la dirijo? Porque alzo la vista y sólo veo oscuridad al fondo de la iglesia, y me dirijo a ustedes a través de una cámara: tan cerca y a la vez tan lejos, también podría parecer que el hablar de esos tres misterios en este momento pareciera absurdo, pues en nuestras mentes, queramos o no, estamos viendo esta trasmisión y pensamos: gracias Covid-19 por quitarme la oportunidad de estar celebrando presencialmente, con mi Señor, tres grandes regalos que son bellos en sí mismos y que en una misma misa puedo agradecerle a mi Dios. Pero, creo que nuestro Padre no nos ha quitado esa oportunidad de celebrarlos en la intimidad con Él, aunque pareciera que sí.
“Y todo eso por amor: no necesitas ver que laven los pies a doce personas para comprenderlo, sólo tenemos que ver hacia dónde están dirigidas las luces, hacia quién iluminan. He ahí esa belleza inesperada, he ahí lo esencial: el amor, el sacerdocio, la eucaristía.
“Entonces no es a quiénes les lavamos los pies: que si a los niños, a los jóvenes, a los adultos, a seis parejas, a los alejados; signos santísimos y bellos, no digo que no. Tampoco el si se hace altares o monumentos para visitar y acompañar a Jesús en esta noche, en el escenario como usualmente se hace. Simplemente es aferrarte a Él, vivir en la intimidad con Él, amarlo a Él. Y por consiguiente actuar como Él.
“Y eso mismo es lo que has de vivir en casa, aunque tu corazón esté fracturado y triste, aunque cada vez que comienza la trasmisión te caiga una lágrima por no poder estar aquí con nosotros. Agradece a Dios hoy en tu oración profunda por el don del sacerdocio, pide por tu párroco y todos los sacerdotes.
“Su, parroquia de Chacsinkín-Tixméhuac, Dios sigue hablando y regalando dones, y esta Semana Santa va a quedar grabada en el corazón de todos y cada uno de nosotros, solo tenemos que dejarlo actuar. No temas, no pierdas la esperanza, Dios sigue a nuestro lado y de esa manera saldremos adelante y pronto nos saludaremos mientras pasas por la puerta principal para celebrar la Eucaristía”.— José Candelario Pech Ku.
