Diez municipios en Yucatán se disputan el podio por tener las celdas de más reducidas dimensiones, en perjuicio de la salud emocional de las personas que son detenidas, quienes permanecen confinadas en espacios mínimos, auténticos gallineros, cuyo interior no permite siquiera “estirar las piernas”.
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De acuerdo con el informe 2019 de la supervisión realizada a las cárceles de los 106 municipios y la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Yucatán por la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Yucatán (Codhey), los municipios con las celdas más pequeñas son (en el orden que son mencionados): Hoctún, Maní, Tekantó, Suma de Hidalgo, Halachó, Dzilam de Bravo, Akil, Teabo, Tahdziú y Chikindzonot.
Primer lugar
La última población, Chikindzonot, es la que está en primer lugar del podio, en cuya cárcel municipal cuenta con dos celdas para varones, ninguna para mujeres y ningún cubículo para menores.
Las dimensiones de las celdas son de 2.5 metros por 50 centímetros, que dan un área total de 1.25 metros cuadrados. Es decir, para “estirar las piernas”, un detenido no tendrá más remedio que caminar en línea recta y girar sobre su propio eje para retornar sobre sus pasos.
La capacidad de las celdas de Chikindzonot, de acuerdo con la persona entrevistada por la Codhey, es hasta para cuatro personas, “pero se pudo constatar que las celdas tiene capacidad máxima para dos personas”.
Segundo lugar
En segundo lugar se ubica Teabo, cuya cárcel municipal cuenta con cuatro celdas, ninguna para mujeres y ningún cubículo para menores.
Las dimensiones de las celdas son de 1 por 1.50 metros, con un área total de 1.50 metros cuadrados. La capacidad de la celda es hasta para 1 persona, “lo cual se pudo corroborar”.
Tercer lugar
En tercer lugar está Tahdziú, al sur del Estado, conocido hace más de una década como “el municipio más pobre de Yucatán” debido a que su rezago se compara con el que existe en África.
La cárcel municipal de esa población tiene dos celdas para varones, ninguna para mujeres, y ningún cubículo para menores.
Las dimensiones de las celdas son de 1.50 por 1.30 metros, que hacen un total de 1.95 metros cuadrados y según el entrevistado por la Codhey, la capacidad de la celda es hasta para cinco personas, “pero se pudo constatar que las celdas tienen capacidad máxima para una persona”.

Hacinados en cuarto lugar
En el cuarto lugar de las localidades que tienen las celdas más pequeñas de Yucatán, como si se tratase de uno de esos calabozos, están “achocadas” siete poblaciones: Hoctún, Maní, Tekantó, Suma de Hidalgo, Halachó, Dzilam de Bravo y Akil, cuyas cárceles son de 1.70 por 1.70 metros, que dan un área total de 2.89 metros cuadrados.
De esas siete poblaciones, solo una, Suma de Hidalgo, que tiene dos celdas, dedica una para las mujeres, y también es la única que cuenta con cubículo para menores.
Para diez, pero solo caben cuatro
Su capacidad, de acuerdo con la persona entrevistada por la Codhey, “es hasta para 10 personas, pero se pudo constatar que las celdas tienen capacidad máxima para 4 personas”.
Llama la atención que a pesar de ser de la misma dimensión las celdas, la capacidad constatada por la Codhey varía: para Hoctún y Maní, caben tres según la autoridad y dos según el visitador; Tekantó, dos según la autoridad, una según la Codhey; Halachó, cuatro según la autoridad y también para el visitador; Dzilam de Bravo, tres según lo oficial y lo corroborado, y Akil, cuatro según el entrevistado y dos según se pudo corroborar.
La pequeña Quintana Roo los supera
Las celdas de la cárcel municipal de la población de Quintana Roo, conocida hace un tiempo como “la más pequeña” de Yucatán, supera en espacio a las diez comunidades anteriores: cuenta con dos, ninguna para mujeres y tampoco hay cubículo para menores.
Su dimensión es de 2 por 2 metros, que da un área total de cuatro metros cuadrados, con capacidad hasta para tres personas lo cual se pudo corroborar.
Reglas Mandela para cárceles
Solo como referencia, la Comisión Nacional de Derechos Humanos menciona en uno de sus informes sobre los centros de reclusión de baja capacidad de la República Mexicana que las Reglas Mandela establecen que la celda para la reclusión de una persona debe tener una dimensión de 5.4 metros cuadrados e incluye una cama sin servicios sanitarios.
Las Reglas Mandela son “una serie de lineamientos conformados por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas para garantizar los estándares que se reconocen como idóneos para el tratamiento de las personas privadas de su libertad”.
Estos lineamientos están basados en el avance de la ciencia penitenciaria y las mejores prácticas internacionales”.
Duda
Faltaría saber si las autoridades respectivas de los municipios yucatecos no amplían las claustrofóbicas celdas de los municipios porque esos espacios son solo para estancia temporal de los detenidos o por desinterés en contar con cárceles dignas.
Por otra parte, de las diez poblaciones que tienen las celdas más pequeñas de Yucatán, solo cuatro cumplieron con los señalamientos y observaciones realizadas en la supervisión de 2018.
Estas cárceles son las de Maní, Suma de Hidalgo, Dzilam de Bravo y Akil.
Atendió observaciones
Maní incrementó los elementos a su corporación, y Suma de Hidalgo tiene celdas de reciente construcción, que fueron construidas atendiendo las observaciones hechas por la Codhey a través del departamento de Supervisión Permanente a Organismos Públicos.
“Las celdas ahora son de dimensiones amplias, cuentan con planchas de cemento, ventanas para el paso del aire y la luz natural, iluminación interior y exterior y tazas sanitarias con agua corriente en su interior”, se detalla en el reporte.
Celdas recientes
En Dzilam de Bravo, las dos celdas con las que se cuentan actualmente son de reciente construcción, con planchas de cemento y ventanas que permiten el paso de la luz y corrientes de aire, se pudo percibir que se continúan habilitando tuberías para instalar las tazas sanitarias con agua corriente en su interior y a pesar de lo anterior se encontraron ambas celdas limpias y en buen estado, dice el reporte.
En tanto, en Akil, se incrementó el número de elementos e implementando algunos registros con lo que no contaban, aunque “las celdas no contaban aun con iluminación eléctrica interior, tazas sanitarias con agua corriente y con ventilación adecuada, como se les ha manifestado de manera reiterada a la autoridad por parte de este organismo”.
