Deimy Dzul Matus

PETO.— Hoy se cumplen cinco meses del presunto asesinato de Ronald Richmond Díaz, cuyo cuerpo fue encontrado colgado de un árbol en la vera de la carretera Xoy-Chacsinkín, el 8 de abril pasado.

Hasta ahora no hay avances en la investigación para dar con el o los autores del presunto homicidio, pues a pesar de la insistencia de la viuda de Richmond Díaz, Deimy Dzul Matus, porque se le dé curso al proceso de investigación, todo esta estancado.

El pasado 13 de junio, la mujer fue a una audiencia en el Palacio de Gobierno, donde le ofrecieron ayudarla para agilizar las investigaciones, pero eso no sucedió, pues a pesar del ofrecimiento, no se volvieron a comunicar con ella.

Petición

Deimy Dzul recuerda que esa audiencia se dio, luego de que, en una gira de trabajo del gobernador Mauricio Vila Dosal en esta villa, ella lo interceptó y le explicó lo sucedido, incluso le pidió formalmente a través de un documento su intervención para que la Fiscalía agilizara el proceso de investigación.

“Me citaron a Mérida y una licenciada que se identificó como Carmita me atendió; me dijo que iban a darle seguimiento al caso, de hecho, les dejé una copia de la carpeta de evidencias.

“Le explique que las investigaciones no avanzaban y no se ha hecho el tercer peritaje para esclarecer el asesinato de mi esposo. Se comprometieron a ayudarme y me dijeron que van a ver que se agilice todo, pero no se volvieron a comunicar conmigo”, abunda.

“No se por qué en la Fiscalía no se está haciendo el trabajo de investigación, quizás buscan proteger a alguien porque podrían estar implicado funcionarios públicos”, comenta.

Deimy Dzul agrega que es claro que quieren darle carpetazo al caso o bien ganar tiempo, pues en la carpeta de evidencias en poder de la Fiscalía no está el reporte oficial de la Policía Municipal sobre esos hechos.

“El reporte de la Policía, incluso se puede manipular, pero que no esté en la carpeta de evidencias resulta muy sospechoso”, argumenta.

La quejosa recuerda que en su momento se le dijo que harían un tercer peritaje, pero pasan los días y las semanas y eso no ha sucedido.

“El Covid-19 es punto y aparte, pues ellos argumentan que por la contingencia se atrasan las investigaciones, pero todos sabemos que eso solo es un pretexto; no es un pretexto válido para no investigar un asesinato”.

En su momento Deimy Dzul informó que su esposo era auxiliar administrativo de la zona 027 del Medio Indígena con cabecera en Tixméuac, donde estaba basificado y su trabajo era estable.

“Solo había tenido problemas con elementos de Chacsinkín, quienes anteriormente ya lo habían golpeado y torturado”.

Deimy Dzul permanece en Chacsinkín con sus hijos, pero asegura que es perseguida por la Policía de esa localidad.— MEGAMEDIA

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán