Pescadores de pulpo consideran que este año la temporada de captura fue desastrosa debido a la pesca furtiva y el uso de artes prohibidas

La pesca furtiva afecta época de captura este año

PROGRESO.— Ribereños dicen que de manera anticipada “ya se acabó la pulpeada”.

También coinciden en que la causa principal de la debacle y desastrosa pulpeada de este año es la pesca furtiva que se realiza todo el año y el uso de artes de pesca prohibida durante la temporada oficial, que se realiza principalmente en Celestún, Dzilam Bravo y Chicxulub.

José Leal López, de 72 años de edad y pescador de pulpo desde hace medio siglo, trabaja de manera artesanal con su lancha y afirma que la pesquería de pulpo se encuentra en grave peligro, pues la escasez es desde agosto cuando comenzó la temporada de captura.

“No es por los malos tiempos, pues con base en la experiencia y lo que ha ocurrido luego que azota un norte o huracán, el pulpo baja a las costas, pero ya azotó ‘Gamma’, ‘Delta’, ‘Zeta’ y el norte, pero no hay pulpo”, indicó el ribereño.

Leal López, quien tiene su base por el rumbo conocido como “Pluma y Lápiz” en el oriente del malecón, así como los pescadores José Luis Acosta Cetina, Ricardo Perera Beltrán e Ignacio Chan Loría, quienes laboran en los barcos de la flota mayor de Yucalpetén, dicen que la principal causa de la escasez de pulpo es la pesca furtiva. El pescador José Leal López explicó que los informes que los pescadores tienen es que todo el año se captura pulpo y lo bucean pescadores de Celestún y Dzilam Bravo, que son los principales depredadores del molusco; sacan el pulpo de las cuevas, usan cloro y ganchos, y pescan a las hembras que están en reproducción, así como pulpos pequeños.

“También en Chicxulub pescan pulpo en época de veda, pero donde más se captura y aprovechando que no hay vigilancia es en los puertos de Dzilam y Celestún, donde sacan grandes cantidades del molusco”, comentó Leal López.

José Luis Acosta Cetina afirma que es la peor temporada de pulpo y esperaban que haya más moluscos después que azotaron las tormentas tropicales, el ciclón “Delta” y los nortes, pero no fue así.

Los informes de otros pescadores “fueron aterradores, pues frente a las costas de Dzilam y Celestún están buceando el pulpo, lo sacan de las cuevas, mucho ejemplar chico, están depredando”.

“Los buzos acabaron con el pepino de mar, sacaron grandes cantidades de esa especie y ya no hay, ahora están arrasando con el pulpo, usan ganchos, cloro y trampas que colocan a diversas distancias de la costa. Son artes de pesca prohibidas, pero lo hacen sin problema porque no hay una eficaz vigilancia. Los depredadores viajan en lanchas, donde colocan jimbas para simular que están pescando, pero en realidad están buceando, saqueando el mar”, lamentó el ribereño Ricardo Perera Beltrán.

Ignacio Chan Loría indicó que hay por lo menos unos 300 buzos depredadores que operan frente las costas de Celestún, Dzilam y Chicxulub que están arrasando con el pulpo y sacan todo lo que encuentran a su paso, como el poco pepino de mar que queda, caracol blanco, que ya lo están acabando, langosta y especies de escama.

Los buzos que se dedican a la pesca furtiva durante todo el año y en plena temporada del molusco usan artes de pesca prohibidas.

La mayoría son pescadores foráneos de los puertos de Campeche, Tabasco y Veracruz, contratados por permisionarios pesqueros y pacotilleros para que capturen pulpo que compran a precios menores que los que se establecen en la temporada, lo que para los ribereños es competencia desleal.

Los pescadores consideran que la pulpeada ya acabó para los ribereños, pues el mes inicia con mal tiempo y en octubre solo trabajaron cinco días.

Los nortes azotarán como chorizo, comentaron, y solo trabajarían unos 10 días del mes y medio que queda de la temporada pulpera que concluye el 15 de diciembre.

Puntualizan que por ningún motivo las autoridades pesqueras deben autorizar que la pulpeada continúe en lo que resta del año o enero, porque eso sería más desastroso. Consideran que haber más vigilancia en los muelles, la costa y alta mar para combatir la pesca furtiva y revisar los permisos de pesca. Los hay clonados y las autoridades no hacen nada.— GABINO TZEC VALLE

 

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