TICUL.— El maestro jubilado José Mex Jiménez, de 64 años de edad, regresa luego de 10 años de involuntario alejamiento, a la que fuera una de sus actividades más queridas y satisfactorias: la de enseñar el taekwondo.
El profesor anuncia que este mes de noviembre reabrirá su escuela “Richard Chun Taekwondo de Ticul”, ubicada en la calle 30 entre 13 y 15 del barrio de La Mejorada de esta ciudad.
Señala que una desafortunada lesión en la columna, tras un accidente en motocicleta, sumado a la carga de trabajo, lo rebasó físicamente y lo obligó a cerrar un capítulo al frente de su adorada escuela.
Satisfacción
“Solo tengo gratos recuerdos de mis exalumnos, de cómo se transformaron en mejores personas a través de la práctica de la disciplina, tal como lo fue para mí haber aprendido el taekwondo”, dice.
Mex Jiménez recuerda que decidió aprender la disciplina por la inseguridad que sentía, en una época por allá de los años 60, en que los problemas se acostumbraban a resolver a puño limpio, “no como ahora que son comunes las bandas y las armas”.
“Al ver algunas películas y series de televisión, como ‘El Avispón Verde’, ‘Kung Fu’ y ‘El juego de la muerte’, como joven, me entró el deseo de aprender las artes marciales”, expresa.
Mex Jiménez se convirtió en ferviente admirador de Bruce Lee, David Carradine, Chuc Norris y otros famosos protagonistas de populares películas.
Aventura
El artemarcialista recuerda que como él, varios muchachos ticuleños, con recursos suficientes, al terminar la secundaria emprendieron la aventura de ir a estudiar a Mérida su preparatoria, atraídos por las escuelas de artes marciales, ya establecidas en la capital del Estado, como “Okinawa Karate Do”, “Tae Kwon Do”, “Kung Fu”, “Shotokan” y “Shito Ryu”.
“En mi caso fue cuando culminé mis estudios magisteriales y ya tener plaza, que podría costearme la disciplina.
“Unos primos que radicaban en Mérida y practicaban ‘full contact’, me llevaron a la escuela del maestro José Ricardo Lavadores Franco, cuarto grado de cinta negra y considerado el padre del taekwondo a nivel peninsular.
“Quedé fascinado al observar la técnica y práctica de la disciplina. Solicité mi alta en la Asociación de Taekwondo del Sureste.
“Durante un largo camino de aprendizaje, en varias ocasiones tuve que alejarme de la práctica por cuestiones de trabajo, al tener que viajar desde Tzucacab, donde laboraba como docente, hasta Mérida para entrenar.
“Incluso aún teniendo que viajar, luego desde José María Morelos, Quintana Roo, a Mérida, seguía con las ganas de seguir aprendiendo la técnica.
“Finalmente, en 1982, logré mi cambio laboral a Ticul, para retornar ahora con mayor constancia a los entrenamientos, de lunes, miércoles y viernes, de 6 a 8 de la tarde, alcanzando el grado de cinta verde.
“En 1985, ya con los fundamentos iniciales de esta disciplina y con la anuencia del maestro Lavadores inicié como maestro de taekwondo en un local que me facilitaría el doctor Héctor Daniel Rosado Balam, en lo que ahora es la colonia San Joaquín, tomando como ayudante a Lauro Zapata, fallecido hace varios años.
“Ya con el sueño de fomentar la disciplina en Ticul, en 1987 logré graduarme como cinta negra primer dan, en el local de Asociaciones de Taekwondo del Sureste, ante la directiva presidida por el maestro José Ricardo Lavadores Franco”.
Crecimiento
Mex Jiménez añade que en esa época en que su pequeña escuela se consolidaba llegó a tener a más de 150 alumnos, al haber trascendido el interés en municipios como Oxkutzcab, Muna, Dzan, Chapab, Sacalum, entre otros.
“Llegamos a tener un módulo en Oxkutzcab, bajo la dirección de uno de mis alumnos y ahora maestro, Luis Granados Espinosa, por su responsabilidad por su buen juicio y trabajo.
“Igualmente abrimos otro módulo por las mañanas en Ticul, del que sería responsable Lauro Zapata, quien llego a ser cinta negra por la Asociación de Taekwondo del Sureste.
En 1989 José Mex Jiménez, junto con Gabriel Rosado Lugo, Jorge Zapata Torres y Luis González Rodríguez asistirían a un curso en el entonces Distrito Federal, a partir del cual serían considerados como miembros de la Asociación Richard Chun Taekwondo México, por designación del maestro Noé Landa Moreno, y hasta la fecha cinta negra octavo dan.— Sergio Iván Chi Chi
